La administración de Cristina Kirchner pretende que el Congreso declare de interés público la producción de pasta de celulosa y papel de diario, su distribución y comercialización. El Gobierno correntino busca inversores para una fábrica de estas características.
Segundos después, los funcionarios correntinos se refregaron las manos porque tal anuncio respalda la postura del Gobierno provincial de impulsar la industria forestal, la que incluye la radicación de capitales que permitan la construcción de una pastera, que estaría ubicada en cercanías a Ituzaingó.
El proyecto del Gobierno nacional incluirá el impulso a una política de mayor inversión en la que el Estado “está dispuesto a participar para que no deba importarse papel y que todo sea producción nacional”.
En el Gobierno provincial nadie esconde la postura de radicar capitales del sector y potenciar la industria forestal. Para ello están en conversaciones con capitales extranjeros, incluidos los propietarios de UPM (ex Botnia), la fábrica de celulosa instalada en Fray Bentos frente a Gualeguaychú.
Es que Corrientes es la provincia argentina con mayor superficie forestada (unas 420.000 hectáreas) con un Producto Bruto Geográfico de 190 millones de dólares. Sin embargo, del total de las 8 millones de toneladas logradas anualmente, sólo un 20 por ciento logra ser industrializado dentro de nuestras fronteras. El resto es comercializado sin incorporar valor agregado a la materia prima obtenida.
Hace pocos días, el gobernador Ricardo Colombi dijo que una futura pastera en suelo correntino podría construirse entre Ituzaingó y Villa Olivari. En contacto con “época”, el coordinador del plan forestoindustrial de la provincia, Gustavo Braier, no sólo ratificó lo dicho por el Mandatario sino que, además, aseguró que el proyecto que llevan adelante con la Dirección de Recursos Forestales (todavía está en etapa de borrador) incluye una serie de obras en esa zona (puerto, caminos, energía y líneas ferroviarias).
La superficie forestada en Corrientes equivale casi a un cuarto de los bosques cultivados en Argentina. Además, supera a Misiones (un gigante de este sector productivo), lo que generó polémica en torno de cuál es la principal provincia forestal en el país. Sin embargo, el vecino distrito cuenta con múltiples y variadas industrias, “talón de Aquiles” de Corrientes.
Los especialistas aseguraron que la necesidad de la instalación de una pastera se debe no sólo a la escasa rentabilidad de los productores e industriales de la zona sin una fábrica de estas características, sino que es la única manera de utilizar la materia prima que se descarta en los aserraderos (el 65% de la madera es para trituración o uso industrial).
Proyecto local para regular las plantas de celulosa
Ayer, en su sesión semanal, Diputados tomó contacto con un proyecto presentado por la Asociación Ecologista Río Mocoretá por el cual se pretende regular la instalación de plantas de celulosas y papel siempre que éstas cumplan determinados requisitos.
La asociación medioambiental no se opone a la radicación de pasteras en suelo correntino. Sí apunta que dichas fábricas deben cumplimentar con requisitos establecidos en convenios internacionales (hace mención al de Estocolmo, en vigencia desde el 17 de mayo de 2004) que determinan los niveles permitidos de contaminación.
Entre los requisitos la asociación hace mención a que las pasteras deberían reciclar el agua utilizada; tendrían prohibido utilizar cloro o hipoclorito ni sulfitos o sulfatos en parte de sus procesos; deberían producir energía a partir de sus propios residuos orgánicos; usarían oxígeno o peróxido como elemento de blanqueo y cumplirían todos los requisitos del Convenio de Estocolmo. Desde la asociación entienden que hay necesidad de una norma concreta y no dejar a la interpretación de los funcionarios de turno. Aseguran que el proyecto permitirá la industrialización de la madera a su máxima expresión, el papel, con el menor daño posible al ambiente.


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