Por: José Luis PonsicoEspecial para Tres Líneas.
Daniel Passarella alguna vez dijo que "a nadie le enseñan ser presidente de un club grande", lo cierto es que en River Plate cuando llegaron al cargo, Hugo Santilli y Alfredo Dávicce, enfrentados por internas políticas, ambos llevaban veinte años ocupando cargos.
En el caso de Julio César Falcioni ser DT. de Boca también requiere "aprendizaje"; aún ganando. Hace dos años y medio dos ganadores Carlos Bianchi y Alfio Basile se fueron con diferencia de días por un mal clima político luego del torneo de verano 2010. El primero "mánager", el segundo entrenador.
Las derrotas de Boca y River en el fin de semana sumadas a los climas políticos que viven cada uno de los clubes más importantes de la Argentina -entre sí reúnen el 65% de los hinchas de todo el país; 25 millones entre ambos- sitúan al presidente del club "millonario" y al DT. "xeneize", hoy, en lugares difíciles.
El descenso de River el 26 de junio 2011 "quebró" la relación de los hinchas de River con el presidente aunque todos sabían que la pesada "herencia" de la gestión de José María Aguilar -déficit económico, bajo promedio, Promoción y violencia seguida de muerte en River- condicionó 18 meses que llevaba Passarella hace un año.
Falcioni "la llevaba" bien aunque también junio 2011, en la primera despedida de Martín Palermo -empate de Boca con Bánfield 1 a 1- el gol sobre la hora del Taladro, produjo malhumor. El DT fue silbado. Ocurrió cuando el locutor -"no avisado" del mal clima- lo mencionó por los altoparlantes de "La Bombonera".
Passarella ganó por apenas cuatro votos en una elección donde votaron 15 mil socios de River. El fuerte carácter del ex "6" campeón del mundo -capitán de la selección nacional del Mundial´78- con 7 vueltas olímpicas con River, como jugador, en términos políticos el hormiguero riverplatense no dejó margen. No hubo relación con opositores.
Falcioni obtuvo un título "extra" como técnico de Boca: nunca antes un entrenador había llevado al equipo a ganar el torneo por doce puntos. Ni Alfredo Di Stéfano, en el 69 tampoco Carlos Bianchi, primera época. El mismo caso de "Coco" Basile, todos ganadores. Nunca por tanta diferencia. En Venezuela, por marzo, cambió todo
En el caso de Passarella todo empeoró por la rescisión de Fernando Cavenaghi y Alejandro Domínguez. Al mismo tiempo se complicaba también Falcioni con renuncia de Juan Román Riquelme. Una movilización de 5 mil hinchas, el 9 de julio, en "La Bombonera". Junto a ellos estaba el ex presidente Jorge Ameal.
River incorporó "refuerzos" en la defensa y perdió por errores defensivos. Boca le renovó el contrato a Rolando Schiavi y el nivel del "Flaco" -baluarte en el Apertura 2011- contra Quilmes se pareció al exhibido contra Corinthians y Arsenal, donde Boca perdió toda chance. Los errores se pagan caro.
Cuando Belgrano de Córdoba se puso 2-0 en el Monumental -avanzando muy poco; el segundo mérito grande del zurdo César Carranza y desde fuera del área- el estadio se "encendió" de bronca y la ira tuvo como destinatario al presidente. Cerca de Passarella dicen: "Aguilar hundió al club y nunca hubo un escrache o silbatina"
Nadie en Boca puede imaginar con certeza qué pasará si se complica el trámite contra Tigre en la Ribera, estando Riquelme en la platea. Parecidos y diferentes. Boca y River. Passarella y Falcioni. En el fútbol nada es una línea recta. En la cancha el 6 de River y el arquero de Vélez en los´70 no eran precisamente jugadores para el lloriqueo





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