El complejo fronterizo que conecta Río Gallegos con Punta Arenas, capital de la XII región Magallanes de Chile, adoptará desde mañana el control integrado "codo a codo" entre ambos países para agilizar la atención, informaron autoridades migratorias locales.
ADUANAS. El país al que se ingresa es la cabecera de control.
El sistema, que hasta ahora sólo se aplica en el paso mendocino Libertadores, fue acordado por las cancillerías de Argentina y Chile e instrumentado por los Comités de Fronteras binacionales, explicaron.
Según ese acuerdo, el país al que se ingresa es "la cabecera de control, que ejecutan en un mismo edificio personal de tres organismos de ambas naciones en aspectos migratorios, aduaneros y de sanidad animal", dijo a Télam la delegada local de Migraciones, Soledad Oyarzo.
De esta manera, detalló, quienes transiten hacia Chile cruzarán el paso argentino Integración Austral y realizarán los trámites sólo en el trasandino Monte Aymond, en tanto en el sentido inverso los cumplirán en Argentina, a partir del concepto "país sede, país cabecera".
"Esto evita que las personas deban realizar trámites en cada uno de los pasos", que entre abril y octubre funcionan de 8 a 22, señaló la funcionaria santacruceña y destacó que para ello fueron provistos de moderno equipamiento informático.
Por ese complejo, al que se accede por la ruta nacional 3 desde Argentina y la 255 en Chile, cruzan en esta época del año unos 500 vehículos diarios entre autos particulares, transportes de pasajeros y camiones de carga, cifra que puede superar los 5.000 en el verano, cuando permanece abierto las 24 horas.
El clima en la zona -63 kilómetros al oeste de Río Gallegos- es frío y húmedo, con temperaturas que van de los 15 grados en verano a los 20 bajo cero en invierno, por lo que agilizar los controles en la frontera evitará las largas colas que suelen formarse, muchas veces fuera de los edificios.
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