El paso errático de Liendo volvió a marcar su impronta en la Sesión

El paso errático de Liendo volvió a marcar su impronta en la Sesión
Tal como fuera desde sus inicio, el transitar errático y demagógico del Legislador Adrian Liendo, volvió a decir presente en la quinta sesión ordinaria del parlamento provincial, cuando luego de manifestar públicamente y en reiteradas oportunidades, su mirada opositora al Decreto Nacional 1277, el parlamentario decidió, repensar su posición, a fuerza de los reclamos del sector liderado por el Frente para la Victoria, y votar diametralmente opuesto a sus expresiones previas.
De esta forma, el andar errático de Liendo, por un espacio político, al cual desprestigia diariamente, volvió a ser la frutilla de un postre agrio, que marca a las claras la falta de posición política, una escaza o nula mirada crítica y por supuesto un escaso valor a la hora de defender sus lineamientos y posicionamientos políticos.

El parlamentario, quién ya ha demostrado en innumerables cantidades de veces, desconocer el trabajo parlamentario e ignorar las facultades que le ha conferido la ciudadanía, volvió a insistir en su deambular diario, cuando luego de un arduo debate político e ideológico entre la Unión Cívica Radical y el Frente para la Victoria, el Legislador Liendo, quién se había manifestado contrario a la medida nacional, decidió no votar ni acompañar ninguna de las posiciones políticas, por el contrario, prefirió seguir leyendo y mirando su ostentoso iPad, recientemente adquirido.

De esta forma, y pese ha haber asegurado que “no iba a ceder la autonomía provincial” y destacar que “el Decreto del Poder Ejecutivo Nacional N° 1277 viola el artículo 31 de la Constitución Nacional, al tratar de derogar a través de un decreto reglamentario, disposiciones de normas de mayor jerarquía. Para decirlo más simplemente, un decreto no puede derogar un artículo de la Constitución Nacional”.

No obstante y pese a estas declaraciones, el parlamentario errático y demagogo, pareció no recordar su posicionamiento político e ideológico –si cabe la apreciación- prefirió abstenerse de votar, marcando a las claras una posición frente a las cámaras y otra diametralmente opuesta, frente a los parlamentarios y un nutrido grupo de manifestantes del Frente para la Victoria que vitoreaban contra el radicalismo.

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