El Senado lo tratará la semana próxima y Diputados podría aprobar la ley este mes. Nación se ahorraría el 10% de los millonarios subsidios a líneas de colectivos y subtes
Fue a través del dictamen que le dieron los senadores oficialistas y la UCR (en disidencia) al proyecto de ley enviado por el Ejecutivo la semana pasada. Así, la iniciativa se tratará la semana que viene en la Cámara, luego pasará a Diputados y, de acuerdo con el cronograma que maneja el oficialismo, podría aprobarse antes de fin de mes.
El dictamen contó con las firmas suficientes de los integrantes del oficialismo en las comisiones de Asuntos Constitucionales; Infraestructura, Vivienda y Transporte; y Presupuesto y Hacienda; y de algunos opositores, como el porteño de Proyecto Buenos Aires Federal, Samuel Cabanchik (en disidencia). El radicalismo, en tanto, firmó un dictamen de minoría alternativo. Apoyó la transferencia de los servicios, pero reclama integrar a la Ciudad en la política de subsidios al transporte.
La presidenta Cristina Fernández envió tres alfiles para defender la parada: el ministro de Planificación, Julio de Vido; su par de Economía, Hernán Lorenzino, más encendido que en otras ocasiones a la hora del debate; y el flamante secretario de Transporte, Alejandro Ramos. Los dos ministros sacaron a relucir una batería de números para defender el traspaso. “La Ciudad es la primera en cantidad de subsidios. Recibe $ 2.312 por habitante por año”, sostuvo De Vido, quien acusó al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, de ineficiente. Se encargó, por caso, de aclarar que es mucho más de lo que reciben Córdoba y Santa Fe. Por su parte, Lorenzino detalló que el 27,28% del Presupuesto Nacional se ejecuta en la Ciudad, aún cuando el distrito –al que calificó de rico– “representa menos del 8% de la población”, y remarcó que Macri tiene los recursos para hacerse cargo.
Si bien el resultado era previsible, se vivió en la reunión de ayer un clima de fuerte tensión y cruces entre los funcionarios y senadores oficialistas con el arco opositor. Al turno de las preguntas, varios legisladores aprovecharon la ocasión para pedir la autonomía plena de la Ciudad. También criticaron las peleas y falta de acuerdo entre la Ciudad y la Nación e incluso acusaron al gobierno de imponer aumento de tarifa en Capital. La sala donde se llevó a cabo la audiencia estuvo repleta. Incluso varios diputados curiosos que estaban en ese mismo piso, pero en el auditorio de al lado escuchando al presidente de la AGN (ver pag. 4) también se sumaron ya que el discurso del Leandro Despouy fue más breve. Otros como los senadores radicales que querían hacer presencia en los dos lugares iban y venían.
Recorte porteño
En tiempos de una caja nacional cada vez más estrecha, una situación con la que no está acostumbrada a gobernar el kirchnerismo, en el Gobierno le saca punta a los lápices para anotar el ahorro que le generará la transferencia del transporte.
La cesión de las 33 líneas de colectivos metropolitanas le evitarán una erogación de $ 1.100 millones anuales, que equivale a 10% de los $ 10.523 millones que se destinaron el año pasado a mantener el boleto congelado. Y dejan a Macri, uno de sus adversarios políticos, en una encrucijada: o aumenta el boleto a $ 4,4 (es decir, más que lo triplica, tal como lo admitió De Vido) o cercena su propio presupuesto.
Si se mira desde la contabilidad nacional, el traspaso del subte recortará $ 360 millones. Y en 2013 se ahorrará una suma adicional idéntica.
Así, el traspaso del transporte a Macri le permitirá descontar casi un 7% de los casi $ 22.000 millones que destinó en 2011 al sistema. Si se suman otros $ 230 millones por la quita de subsidios a edificios públicos y el alumbrado porteño, el Gobierno habrá ahorrado a fin de año poco más de un 2% de los $ 74,497 millones que destinó a subsidios en 2011.
Desde la óptica del presupuesto porteño, las cosas se ven al revés: el trapaso reducirá en 5% la disponibilidad de los $ 32.700 millones aprobados para este año.





Comentá la nota