Tras arduas gestiones del Gobierno provincial, La Rioja se aseguró la continuidad de la Promoción Industrial, obras públicas por 3.200 millones de pesos y la cesión de fondos de ATN por 50 millones de pesos.
Sí. A esta altura de los acontecimientos parecen ser necesarios los eventos particulares para las reivindicaciones generales. O al menos para ponerle un tono patriótico y federal a la cuestión que, en sí misma, debería formar parte de la cotidianeidad y no de la eventualidad, con lo cual no sería necesario entonces hablar de reparaciones.
Pero más allá de estas disquisiciones menores y que probablemente poco importen -mucho menos cuando la gran discusión a nivel nacional es si Cristina va o no va a la reinauguración del Colón; o si Macri va o no va a la cena de gala en la Rosada; o si el ministro Aníbal Fernández no sabe en calidad de qué invitar al vicepresidente Julio Cobos a los actos oficiales; o si la lista definitiva de Maradona para el Mundial tiene o no sorpresas-, lo verdaderamente destacable es el contenido de los acuerdos a los que pudo acceder el Gobierno de Beder Herrera.
Y es que aún cuando el país llegue fracturado en mil discordias a estos festejos por el Bicentenario, y aún cuando ni siquiera se proponga el debate sobre el por qué de las notables ausencias de políticas de Estado a lo largo de 200 años que llevaron a las carencias actuales, o sin ir más lejos de las ausencias de políticas de Estado en las últimas décadas, los convenios obtenidos por el Gobierno provincial toman una particular relevancia.
Y cobran valor y trascendencia, fundamentalmente, por el ímpetu de la lucha del pequeño (la Provincia tantas veces postergada) frente al gigante (Nación y el liderazgo K, siempre fiel a su estilo).
Si hasta la propia presidenta Cristina Kirchner hizo referencia durante el acto de Reparación Histórica a los 200 años, de los 419, durante los que La Rioja fue olvidada y algunos de esos 200 años, al menos tres -sin contar la anterior etapa K-, no le son ajenos.
Y remarcó también, una vez más y al igual que el gobernador Beder Herrera, la importancia de dar testimonio del federalismo serio que consiste en no tratar a todas las provincias como iguales sencillamente porque no lo son y porque algunas fueron más favorecidas que otras por modelos de desarrollo o dones de Dios, tierras y riquezas.
Y ya se sabe de qué lado de la repartija estuvo La Rioja.
Sin embargo, en tiempos de Bicentenario ya no queda tiempo para los lamentos, sino más bien para las acciones. Y para las acciones, manos a la obra. Y manos a la obra puso el Gobierno de Beder Herrera que, conocedor del aislamiento histórico que sufren las provincias del país profundo -como le gusta decir a la Presidenta-, fue y fue y fue, casi obstinadamente.
Y de tanto ir, y de tanto golpear puertas, y de tanto dialogar con funcionarios de menor o mayor rango, al final de cuentas trajo para las arcas de La Rioja bastante más de lo que en realidad el propio Gobernador o el más optimista esperaban.
Reparación histórica o no, reivindicaciones de por medio o no, alineamientos más o menos explícitos según los tiempos que corran, las necesidades saben de urgencias, mucho más que de pergaminos.
Y, vale decirlo, es a las necesidades más urgentes que logra dar respuestas el Gobierno provincial.
Promoción 2010
No, no se trata del logo de un buso estudiantil. Tampoco de una oferta mundialista. Es la tan mentada y esperada prórroga del régimen de Promoción Industrial. Y tanto se hizo esperar, que alcanzar el acuerdo con Nación se vive desde el Gobierno como todo un triunfo.
Al punto tal, incluso, que pocos han reparado en la falta de detalles que hay al respecto y recién la semana próxima, luego de que finalice toda la parafernalia bicentenaria, se podrá acceder a la letra chica del decreto, especialmente en lo que respecta a los cupos fiscales para las empresas que ya están radicadas y cuyos beneficios vencen recién en 2012.
De igual forma, se aguardan los detalles sobre los alcances de los beneficios para aquellas empresas que vengan a radicarse a la Provincia, especialmente en el interior, aunque según trascendió, serán totales.
Lo que sí se sabe con certeza, y de boca del gobernador Beder Herrera, es que La Rioja logró mantenerse como autoridad de aplicación del régimen de promoción económica y que la Nación, por su parte, sostendrá un derecho a veto, en tanto que el decreto 699 no será exclusivo de la Provincia, sino que también se suman en el contexto de los convenios de reparación histórica las provincias de San Juan, San Luis y Catamarca.
Así las cosas, detalles más, detalles menos, por estos días reina el optimismo en la mayoría de los sectores y especialmente en la Unión de Industrias Riojanas, desde donde más se insistía por esta conquista para La Rioja, y desde donde se destacó la importancia de haber alcanzado el convenio, lo que significa un reconocimiento de Nación para aquellas provincias menos desarrolladas, según afirmaron.
No todo es Promoción
Pero el Gobierno riojano fue aún un poco más allá en lo que a reparaciones respecta y no sólo se trajo en el bolsillo el decreto de prórroga de la Promoción Industrial.
El acuerdo entre Provincia y Nación incluyó además la proyección de obras públicas por 3.200 millones de pesos y la cesión de fondos de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) para equilibrar las cuentas públicas por 50 millones de pesos.
En el primero de los casos, Nación se comprometió a gestionar para La Rioja la asistencia financiera para obras viales, de gas natural, líneas de alta tensión, generación de energía de fuentes renovables, construcción, ampliación y mejoramiento de edificios escolares, de salud, culturales, deportivos y recreativos, obras de agua y cloacas, como así también obras de electrificación rural, de aprovechamientos hídricos, mejoramientos habitacionales, urbanos y del espacio público y del transporte.
En el segundo de los casos, la cesión de ATN por 50 millones de pesos permitirá a la Provincia financiar el reciente aumento de sueldos anunciado por el gobernador Beder Herrera y, asimismo, dar tranquilidad a las cuentas fiscales provinciales, casi siempre entre algodones.
En ambos casos, los acuerdos alcanzados con Nación, ponen a disposición de la Provincia -que debe garantizar la correcto aplicación y distribución de los recursos, tal el compromiso que pidió Cristina Kirchner- una gran cantidad de fondos frescos y de gestión para afianzar definitivamente -se espera- un modelo productivo y de desarrollo sustentable que permitirá atender además a las principales demandas y necesidades de la Provincia, que no son pocas.
Oportunidad histórica
Lo verdaderamente cierto -más allá de lo que dio en llamarse Acta de Reparación Histórica-, es que lo que sí es histórico es la oportunidad con la que cuenta el Gobierno provincial -al que se le abren todas las puertas pensando en una futura reelección- para sustentar el crecimiento de la Provincia a partir de lo que sólo debe ser un puntapié inicial y no una constante búsqueda y espera de lo que pueda llegar desde el poder central tantas veces -se sabe- reticente a complacer.
Que 200 años de olvido en 419 -tal como lo remarcó Cristina-, puedan no ser mucho, no debería significar, bajo ningún punto de vista que deban pasar 200 años más para que llegue, al fin, la reparación definitiva para las necesidades históricas de los riojanos.
Y sin duda que así lo entendió el gobernador Beder Herrera que, por lo pronto, y en el marco de los festejos concretados ayer por los 419 años de la Policía de La Rioja, anunció -todo un preciso golpe de efecto- que dentro de 60 días aproximadamente se concretará un nuevo retoque en los sueldos de la Administración Pública Provincial, fundamentado esta vez en el aporte de 50 millones de ATN que consiguió la Provincia a partir de la firma del acta de Reparación Histórica.




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