Trabajadores nucleados en el gremio de la Unión Tranviarios Automotor realizaron ayer una medida de fuerza en todo el país que se sintió fuerte por la imposibilidad de los pasajeros a poder viajar sobre todo en horas de la mañana y hasta pasado el mediodía cuando el ministerio de trabajo dictó la conciliación obligatoria.
Así lo expresó en diálogo con El Diario José Pérez, Secretario General de la UTA en Trelew, quien destacó que durante las horas que duró el conflicto gremial, se trabajó para afectar lo menos posible a los pasajeros y para controlar el descanso de los choferes que venían en viaje desde antes del paro.
En ese marco Pérez explicó que “nosotros comenzamos a las cero horas un paro por 24 horas que está relacionado con la negativa de la patronal de otorgar un incremento salarial, que tendrían que haber abonado las empresas de larga distancia, que se niegan a hacer frente al pago de tres cuotas de setecientos pesos por los meses de enero, febrero y marzo del 2012, a cuenta de futuros aumentos”.
Recordó que “este incremento salarial está estipulado en el acta de la paritaria del 5 de mayo del 2011, o sea que ya tiene un año de vigencia. Pero ahora ellos se niegan a cumplir con lo que firmaron porque aducen que no están en condiciones a raíz de la quita de subsidios por parte del gobierno nacional, en lo que respecta a los subsidios por peaje y por gas oil”.
Precisó sobre la afectación de los pasajeros que “la medida ha afectado a los pasajeros durante la mañana sobre todo, porque no dejamos subir pasajeros en trayecto. Los servicios que salieron a la ruta antes de las doce de la noche cuando comenzó el paro, los dejamos transitar pero sin permitirles que levanten pasajeros en las terminales intermedias hasta llegar a destino”.
El gremialista indicó que aprovechando esta presencia en la Terminal de Trelew, “además estamos controlando el exceso de jornadas, si llega un conductor que viene con más de doce horas no se lo deja continuar, porque se considera una carga horaria excesiva”.
Aseguró en tal sentido que “si hemos detectado choferes con exceso de horarios en esta oportunidad y por eso se los baja del colectivo porque constituye un peligro para su vida y para la del pasaje que trabaje en esas condiciones”.
Y luego destacó que “en esta época baja la franja horaria de los trabajadores, de noviembre a marzo es la temporada alta de viajes y no se dan tanto los excesos en esta época del año. Las cargas horarias ya no se detectan en este tiempo, pero en temporada alta es importantísimo el exceso de carga horaria que hay y también la falta de interés de quienes tienen que controlar que esto no suceda”.
Al referirse a la medida de fuerza que fue suspendida por la conciliación en las primeras horas de la tarde, Pérez dijo que “el trabajador acompaña la medida porque saben que el dinero les corresponde, ya se juntan las tres cuotas, enero, febrero y marzo y el trabajador necesita este dinero, las empresas de larga distancia a sus trabajadores les están debiendo dos mil cien pesos. Por eso se pliegan a la medida de fuerza y están contentos de que el gremio reaccione en defensa de sus trabajadores”.
Sin subsidios
Al ser consultado por los argumentos empresariales en torno a la quita de subsidios nacionales al transporte, dijo Pérez que “nosotros como entidad gremial tanto a nivel nacional como las filiales del interior, nunca estuvimos de acuerdo con los subsidios que se otorgaban a este tipo de empresas de transporte de pasajeros”.
Sostuvo que a su entender “el subsidio es una tarifa política, y en realidad hay una franja tarifaria que hay hoy, es la mitad del boleto, por eso nosotros decimos que lo que recaudan les alcanza y muy bien para los gastos que se tienen”.
Finalmente explicó que “hay una realidad, que es que si uno mira los colectivos de larga distancia que recorren el país, no hay unidades viejas, son en un porcentaje muy alto unidades cero kilómetro. Entonces el negocio es bueno, ahora cuando tienen que pagarles a los trabajadores se olvidan, quieren hacerlos partícipes a ellos de la miseria que aducen que tienen, pero en las épocas de bonanza se olvidan de los trabajadores”.
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