¿Qué pasa con los combustibles?

Operadores del mercado de combustibles admitieron ayer que “no pueden asegurar que no se volverá a presentar un escenario de desabastecimiento en lo que resta del año y mucho menos que la producción chaqueña contará con la cantidad de gasoil que necesita” para la campaña 2010-2011.

En tal sentido, el vicepresidente de la Cámara de Expendedores del Chaco, Oscar Díaz, mencionó que “se vive día a día en el mercado de los combustibles, todo el tiempo cambia el panorama”.

“Si bien ahora contamos con volumen, no podríamos asegurar que el mes que viene no habrá problemas, por ahora estamos trabajando todas las marcas, más allá de que puntualmente haya problemas con YPF, la bandera con más clientes”, agregó.

Sin embargo, varios conductores opinaron lo contrario: “En muchas ocasiones no hay combustible súper, pero casualmente se puede conseguir siempre el combustible más caro y de mayor octanaje, es decir, de mejor calidad”.

Aparentemente la bandera YPF no manda mucho combustible más, pese a que el mercado de los 0 kilómetros creció notablemente en los últimos años, es decir que no aumenta el volumen pese a que hay más autos circulando.

Precios acomodados

Los estacioneros mencionaron que respecto de los precios finalmente hubo un acomodamiento, lo que no implica que en los próximos días comience nuevamente a escalar.

“El último movimiento fue hace un mes. Aparentemente la especial inflacionaria se detuvo, pero no será por mucho tiempo más, porque la intención de las petroleras es igualar los precios con el resto de los países del Mercosur”, explicaron.

Sigue la discriminación

El NEA sigue siendo la región donde los conductores deben pagar más caro para poder llenar el tanque de combustible. Las petroleras se justifican en la distancia y la baja rentabilidad.

Pero lo cierto es que cada vez que pasa algo, la región termina pagando los platos rotos de un mercado, que sigue estando liberado pese a algunas intervenciones del gobierno nacional.

Lo llamativo es que la Nación sabe a la perfección que la región más pobre del país paga el combustible más caro, cuando debería ser todo lo contrario, una paradoja más de una Argentina profundamente desigual.

El desabastecimiento tan temido

Desde la salida de la convertibilidad a la fecha, permanentemente los precios se movieron y siempre faltó combustible, sobre todo el gasoil en los primeros trimestres del año.

La cosecha consume más combustible y hasta ahora en el país no hay una infraestructura adecuada para garantizar el suministro cuando se dan estos “cuellos de botella”.

En poco tiempo más el campo en todo el país requerirá más combustible y posiblemente se enfrenten al problema estructural que castiga fuertemente al norte del país, una zona ubicada a cientos de kilómetros de las refinerías.

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