Argumentan que una mejor visibilidad de esas identificaciones ayudará a los electores. El Tribunal Electoral supeditó su respuesta a las posibilidades técnicas que tenga la empresa encargada de imprimir las papeletas.
Antes, cada partido diseñaba e imprimía sus votos. Ahora, la papeleta única obliga a consensuar tamaños, formas, distribuciones y hasta detalles de impresión. Por eso ayer chocaron por contraste la estrechez del espacio disponible en la boleta única, donde aparecerán las 14 listas (12 fórmulas para gobernador y dos para legisladores), con las pretensiones de cada partido de hacer notar más y mejor su renglón.
Los reclamos de alcance más generalizado apuntaron a que se amplíe el tamaño de los logos de identificación de cada fuerza, como así también el nombre las agrupaciones. En todos los casos, se argumentó que era para facilitar al elector una rápida y mejor lectura de la boleta.
A través del vocal Jorge Namur, el Tribunal Electoral receptó la inquietud, pero dijo que su aceptación quedará sujeta a una respuesta técnica por parte de la empresa encargada de imprimir las papeletas. La decisión final al respecto podría conocerse hoy mismo.
Una eventual ampliación de logos y nombres enfrenta una limitación muy difícil de sortear: la dimensión y forma de los mismos varía de partido a partido (los hay cortos y largos, apaisados y altos), con lo cual, lo que se cambie puede quedar bien en un caso y no en otros.
Por ejemplo, para ampliar el nombre Frente Cívico hay margen en el casillero asignado, pero no así para otras agrupaciones de denominación más extensa, como Política Abierta para la Integridad Social.
Algo similar ocurre con los logos. El de Unión por Córdoba es apaisado y tiene margen para extenderse verticalmente, pero nadie asegura que esa corrección –si se concreta– no termine rompiendo el diseño original de la imagen.
El vocal Namur remarcó que harán el intento por acoger los planteos de los partidos, pero también recalcó que los modelos tentativos de boletas exhibidos ayer llevan semanas de trabajo y que no hay tiempo para detenerse tanto en los detalles.
Las boletas deben estar impresas 15 días antes de las elecciones y se estima que la empresa encargada de esa tarea necesitará al menos 10 días para confeccionar las casi tres millones de papeletas el 7 de agosto. “Los tiempos apremian. No tenemos margen para convocar a nuevas audiencias, porque los modelos deben enviarse a Buenos Aires”, insistió Namur.
No obstante, dejó en claro que si finalmente se agranda la tipografía de los nombre partidarias será en condición de igualdad para todos los participantes, para evitar que surjan nuevos reclamos.
También hubo pedidos de varios partidos por modificar las fotos de sus candidatos a gobernador, porque entendían que la versión que lucía en las papeletas no tenía la calidad del original que ellos aportaron, o bien porque directamente querían efectuar cambios. Hubo planteos de ese orden para cambiar las imágenes de los candidatos Oscar Aguad (quieren modificarle el fondo gris por uno rojo), Jorge Agüero (reclama sacar una sombra sobre su rostro) y Eduardo Fernández (la foto existente es de mala calidad y sale de color amarillento).
En estos casos, el criterio del Tribunal Electoral fue que se efectuarán correcciones cuando los defectos surjan de algún error material de la Justicia o bien de la empresa que imprime las boletas, pero no así si son los propios partidos quienes entregaron material en condición deficiente.
Otros reclamos de los partidos al Tribunal, aunque en este caso acotados a cuestiones puntuales, se escucharon respecto a que en determinadas boletas no se había colocado el casillero para votar por lista completa, o que faltaban fotos de candidatos a intendente, o bien que había nombres mal escritos.
En otro orden, se anunció que el miércoles y jueves próximos, de 14 a 16, el Tribunal entregará a los partidos copias de padrones definitivos.
Los modelos, a punto de llegar a la imprenta
Casi definitivos. En el hall del edificio de Tribunales II ayer quedaron expuestos los 199 modelos de boleta única que se utilizarán en las elecciones provinciales del próximo 7 de agosto. No son las versiones definitivas porque todavía falta realizarles algunas correcciones, que en su mayoría apuntan a cuestiones formales y de presentación, y no a elementos de fondo.
Papelería. La cantidad de modelos refleja las variables de oferta electoral que habrá en cada ciudad, según se elija en ellas intendente o jefe comunal, además de gobernador, legisladores provinciales y tribunos de cuentas. Esa cantidad interminable de listas de candidatos que hoy puede observarse en un mismo espacio físico y concentrada en un papel contrasta con los tradicionales votos que antes aportaban los partidos por su cuenta.
Cabeza. El primer tramo de la boleta única concentra el logo de cada partido, su nombre, número de lista y un casillero en blanco, en el cual se puede votar por la lista completa. A continuación, hacia la derecha, se escalonan los distintos segmentos de postulantes en este orden: gobernador y vice; legislador por distrito único; legislador departamental; tribunal de cuentas de la provincia; además, en los casos que corresponda, aparecerán intendente, concejales y tribunos de cuentas locales.
Con caras. Sólo llevan fotografías los candidatos a gobernador, a legislador departamental y a intendente.
Plazos. Las boletas fueron sometidas ayer a la última instancia de observaciones e impugnaciones por parte de los partidos, antes de imprimirlas. Deben estar listas 15 días antes de los comicios. Se calcula que la Provincia mandará a imprimir unos tres millones de ejemplares. Cada boleta tendrá un código de barras que la hará única e irrepetible.
Por pantalla. La ciudad de La Falda será el único caso en que se votará para gobernador mediante el sistema de voto electrónico. Será una prueba piloto en la materia. En una PC, un menú inicial le ofrecerá al elector votar en blanco, por lista completa, o por tramos.

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