"Los partidos como institución continúan siendo mal vistos"

"Los partidos como institución continúan siendo mal vistos"
"Los partidos políticos en Argentina" es un nuevo libro que traza un diagnóstico sobre estas organizaciones y que contiene, según su autor, un conjunto de "reflexiones y propuestas para su fortalecimiento en el marco del humanismo cristiano".
El Lic. Eduardo Kinen estuvo ayer en Rafaela para presentar este trabajo que editó en noviembre del año pasado con el apoyo de la Fundación Conrad Adenauer y la Asociación Civil Estudios Populares.

"El origen de este libro fue una investigación de la Universidad Católica de Santa Fe ante la inquietud de especialistas que venían de Alemania y que plantearon la necesidad de conocer a través de un estudio la situación de los partidos políticos en la Argentina", explicó Kinen en diálogo con este Diario. "La presunción de los expertos alemanes es que en las organizaciones políticas de nuestro país falta organicidad en relación a lo que sucede en otros países donde también realizan este tipo de trabajos y capacitación, por ejemplo Chile, Uruguay y Brasil", agregó.

Kinen, esperancino de nacimiento y director del Instituto de Gobierno y Ciudadanía y docente de la Universidad Católica de Santa Fe, realizó la presentación en la sede de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES) Delegación Rafaela, junto a los diputados provinciales Roberto Mirabella y Federico Angelini y el coordinador de la carrera de Ciencia Política de la casa de altos estudios de esta ciudad, Mauricio Caussi.

"Apuntamos a una cuestión metodológica basada en las entrevistas a los propios actores. Hicimos grupos de discusión en Rosario donde se capacitaban muchos dirigentes políticos a través de la propia Fundación Adenauer. Luego de esta etapa hicimos 33 entrevistas en profundidad a dirigentes políticos en actividad y algunos con mandato cumplido, como ex gobernador de Mendoza Arturo Lafalla", explicó Kinen. .

Los ejes temáticos incorporan una introducción conceptual, un marco jurídico y también "la cuestión doctrinaria a partir de que la Fundación Adenauer mantiene vínculos muy fuertes con la democracia cristina alemana, por lo que se tuvieron en cuenta principios y valores clásicos de esta forma de entender la política.

-¿Qué conclusión puede destacar de este trabajo?

-Que hay una carencia de organicidad, ausencia de capacitación en el marco estricto de la organización partidaria, generalmente los dirigentes políticos se capacitan externamente, por formación universitaria o por el servicio de fundaciones como la Adenauer. Se critica al partido político en base a la creencia popular de que abre sus puertas 45 días antes de las elecciones y cierra dos días después a la espera del próximo evento comicial.

-Hace diez años estaba en plena vigencia el "que se vayan todos".

-En la investigación salió el tema y lo relevamos mediante el Barómetro de la Deuda Social que elabora la Universidad Católica Argentina. Los partidos políticos como institución siguen siendo mal vistos. Se habla también de crisis de representación y crisis de representatividad. Concretamente la gente no critica a la democracia como sistema o al partido político como institución, sino a quienes están al frente de ellos. Es decir, dudan de la capacidad, de la idoneidad y a veces de la honestidad de la dirigencia partidaria.

-Pero ahora estamos en un proceso distinto, donde la política espera revalorizarse.

-Eso también aparece, principalmente cuando entrevistamos a gente joven. Hay un cambio de lo que sucedía en los años 90, donde la política era mal vista y la participación en política era una cosa desechada. Ahora surge un compromiso de gente joven, de distintos colores políticos. Hay un concepto que moviliza y que es la convicción de que con la política se puede trabajar para transformar la realidad. Ojo, no con el concepto imperante en la década del 70, el de la participación revolucionaria sino más simple: la política permite cambiar la realidad. De todas formas esto no significa que los partidos recobren valor.

-Qué pasa con el nuevo formato de la política, es decir ya no hay partidos sino coaliciones electorales y de gobierno.

-Efectivamente, en las últimas elecciones hubo una gran presencia de frentes que agrupan a varios partidos. Desde 2003 para acá. Y quizás tiene que ver porque hay más de un candidato en un partido político, por lo que internamente no se resuelve sino que se recurre a la formación de un frente. Es un dato concreto que, al menos por ahora, llegó para quedarse.

-¿Cómo se hace política en una sociedad cada vez más mediatizada?

-Es necesario señalar que no vamos a volver a los partidos de masas al estilo de la década del 80, cuando cerraron las campañas de Alfonsín o de Luder. Si un político hoy logra llenar el Luna Park puede darse por satisfecho. Actualmente el ejercicio de la política requiere inevitablemente de los medios de comunicación tradicionales y también de las nuevas redes sociales. En este sentido, en Estados Unidos se estudia el caso desde el ascenso de Obama. En Argentina los políticos también se volcaron a las redes sociales, más allá de que aún no existe un manual de uso, la cuestión es estar. Desde los años 90 para acá, se coincide en que los políticos no pueden prosperar sin un set televisivo. Es la mediatización de la política. En este escenario, emergen en el mundo de la política los deportistas o cantantes o estrellas del cine y la TV que acumulan una gran popularidad. Se sabe que una de las cosas que más cuesta en política es instalar un candidato, y cuando una persona popular está instalada puede ser una solución para un partido que busca seducir al electorado rápidamente y a bajo costo. Es lo que pasó en Santa Fe con Reutemann en su momento o con Del Sel el año pasado.

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