El partido soñado: con un jugador más, Racing ganó el clásico con dos goles de Sand

Pepe marcó sus primeros tantos desde que llegó a la Academia y fue el héroe en Avellaneda; antes del entretiempo fue expulsado en Independiente Morel Rodríguez, por doble amonestación; cerca del pitazo final se retiró lesionado Sebastián Saja; mirá el resumen. Por Federico Cornali
Un partido de 29 minutos. Al menos, eso fue lo que duró la paridad en el clásico de Avellaneda, que se quebró luego de un gol y una expulsión. Dos mazazos letales que Independiente recibió en menos de quince minutos, para luego desaparecer de la cancha. A partir de allí, el equipo de Cristian Díaz sólo se ocupó de desnudar sus falencias y aguantar, casi sin alma, los embates de un Racing agresivo.

En el comienzo, Independiente se sintió cómodo en el tedio que gobernaba un encuentro repleto de interrupciones. Sin embargo, a los 27 minutos Racing avisó. Gabriel Hauche metió el primero de un sinfín de desbordes que completaría a lo largo del partido; José Sand llegó a la carrera, apurado, y se perdió el primer gol. Fue una señal.

Dos minutos después, la misma fórmula, con diferente resultado: esta vez Sand, tomándose su tiempo, y aprovechando el resbalón de Roberto Russo, definió con un remate violento, que venció el manotazo de Hilario Navarro.

Con el 1-0, Racing ganó la confianza que necesitaba. Diego Villar y Mauro Camoranesi se hicieron cargo de lo que les tocaba; recuperaron, distribuyeron e impulsaron cada ataque. Hauche y Sand cumplieron la función de punta de lanza, para lastimar. Cuando la primera etapa se cerraba, el gran protagonista del clásico, el juvenil Ricardo Centurión, encaró con decisión a Claudio Morel Rodríguez, que lo derribó en la puerta del área. Bien por Germán Delfino, que expulsó al defensor luego de mostrarle la segunda amarilla. Final del primer tiempo? y del juego.

El ingreso de Paulo Rosales -por Fabián Monserrat- de nada le sirvió al Rojo, que no inquietó nunca: Todo estaba resuelto y quedó sellado a los 29 minutos, con otro gol de Sand -asistencia de Centurión-, que desató una fiesta interminable.

Comentá la nota