Partido Obrero de Zárate acompañó marcha por la aparición de un testigo

Partido Obrero de Zárate acompañó marcha por la aparición de un testigo
El Partido Obrero de Zárate acompañó a su par nacional y otras agrupaciones de izquierda se movilizaron ayer a Plaza de Mayo; “No podemos permitir otro Julio López”, manifestaron desde el Movimiento Socialista de los Trabajadores MST; en alusión a la desaparición de Alfonso Severo, el testigo clave en la causa por el asesinato de Mariano Ferreyra, desaparecido desde el miércoles.
El diputado del MST-Proyecto Sur Alejandro Bodart manifestó antes del inicio de la marcha: “Hacemos responsables al Gobierno por la integridad física de Severo. No podemos permitir otro Julio López. Exigimos su aparición inmediata y nos movilizaremos hasta encontrarlo. A él a sus secuestradores e instigadores”. Por su parte, el abogado del Partido Obrero (PO), Gabriel Solano, consideró que la desaparición de Severo constituye un “mensaje mafioso” para que otros testigos no se presenten ante la justicia. “Hoy tenían que declarar un total de 8 testigos, que también están amenazados”, dijo Solano en la puerta de los tribunales de Comodoro Py, donde se desarrolla el juicio.

Aparecio a la noche en una remiseria

Tras casi 24 horas de dramática búsqueda, apareció con vida Alfonso Severo. El testigo clave del crimen de Mariano Ferreyra fue encontrado en una remisería de Gerli, hasta la que llegó golpeado y maniatado. El sitio está a pocas cuadras del lugar en el que había sido visto por última vez, el miércoles por la noche. Ayer debía declarar en el juicio por el asesinato del militante del PO.

Severo se presentó en ese local con signos de haber sido golpeado. La aparición del hombre fue comunicada de inmediato a sus familiares. El fiscal Elvio Laborde, a cargo de la investigación, se dirigió con rapidez al lugar, junto a policías del partido de Avellaneda.

El coche de Severo, había sido encontrado ayer al mediodía -con la noticia de su desaparición instalada en los medios- en el pasaje Angaco al 1500 de Gerli, también a pocas cuadras de su casa. El coche, un Renault Clío negro, tenía las llaves puestas y no faltaban elementos de su interior, precisaron voceros policiales.

A media tarde, la causa había pasado de la Justicia bonaerense –el fiscal que intervenía era Alejandro Rojas- al Juzgado Federal que tiene el caso de Mariano Ferreyra. Por ese motivo, la investigación quedó a cargo de la Policía Federal, que incluso envió una comitiva de peritos para que trabajen en forma conjunta con sus pares de la Provincia.

Severo, un empleado de Ferrobaires, reveló en la etapa de instrucción del crimen que la agrupación del sindicato Unión Ferroviaria (UF) de Plaza Constitución guardaba armas en su oficina de esa terminal de trenes. Es más, según confió el abogado de la querella, Ismael Jalil, a Severo ya le habían baleado su casa y recibía amenazas telefónicas por sus declaraciones en este caso.

No era testigo protegido

Mientras tanto, el ministro de Justicia de la Nación, Julio Alak, confirmó ayer que Alfonso Severo no se encontraba incluido en los programas de protección de testigos. “Ni la Justicia ni Severo solicitaron estar incluidos, y la ley expresamente prohíbe incluirlo” sin ese requerimiento “porque podría ser una violación de su intimidad”, aclaró.

Otro testigo denuncio amenzas

“Piquetero de mierda, qué carajo tenés que estar diciendo que viste una escopeta…, ni tu madre te va a reconocer”, le gritaron a César Andino, uno de los militantes que participó en la marcha de apoyo a trabajadores ferroviarios y que terminó con la muerte de Ferreyra el 20 de octubre de 2010.

Andino declaró que lo amenazaron ayer frente al tribunal que juzga el crimen del joven militante del Partido Obrero.

Según contó, el lunes pasado dos personas lo amenazaron, le dijeron que se callara y que no dijera que había visto una escopeta en manos de uno de los agresores ese día.

El conflicto en las fuerzas de seguridad

“El conflicto que ha estallado en la Prefectura y Gendarmería es el desenlace de una crisis al interior del gobierno y de su gabinete de seguridad, entre la ministra Garré, por un lado y el militar Sergio Berni, por el otro. Desde hace varios meses, Berni viene fogoneando un reforzamiento de la política represiva, como salida a la fracasada seguridad democrática de Garré con su política de infiltración y espionaje al movimiento popular (Proyecto X). Como parte de esta lucha interna, Berni alentó a prefectos y gendarmes cuando Garré comenzó a pergeñar estos recortes salariales. Los recortes oficiales sobre sumas en negro, adicionales u horas extras son similares a los que se han producido en numerosas reparticiones. Pero para el gobierno, un cierre del conflicto con los efectivos servirá para galvanizar al aparato represivo contra los trabajadores que soportan esos ajustes y luchan contra ellos”, expresa el comunicado del Partido Obrero local. De Zárate. Asimismo, agrega, “un sector del kirchnerismo ha salido a denunciar una acción de la “derecha golpista” pero los autores de este golpe están alojados en el propio gabinete nacional. La “revalorización” de las fuerzas de represión- que reclama toda la oposición de derecha- está siendo ejecutada desde el propio gobierno, de cara al derrumbe financiero del Estado y de las provincias, y de los ajustes que están en marcha”.

Y concluye, “el Partido Obrero llama a luchar contra el reforzamiento represivo y la política de espionaje del ministerio de “seguridad” oficial, y por la derogación de la ley “antiterrorista” exigida por el Departamento de Estado. Una vez más, es el derrotero de este gobierno agotado el que entrega el país a la derecha. En oposición a ese rumbo, luchemos por una salida de izquierda”.

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