La Unión Demócrata Cristiana sufrió un fracaso histórico en Ranania del Norte-Westfalia, el estado alemán más poblado. “Es una fuerte señal para Berlín”, dijo la ganadora, crítica de los planes de austeridad impulsados por la canciller.
La candidata ganadora, del partido socialdemócrata (SPD), Hannelore Kraft, consiguió el 39,9% de los votos, contra el 26% de la Unión Demócrata Cristiana de Merkel (CDU), que obtuvo su elección más baja desde la Segunda Guerra, 8 puntos por debajo de la de los comicios de 2010.
Kraft, de 50 años, se consagró ayer como la nueva gran esperanza socialdemócrata con su apabullante victoria. Podría ser rival de Merkel para las generales de 2013. Se transformó hace dos años en la primera mujer en llegar a ser la jefa de Gobierno de esa región y ahora revalidó su cargo.
A la cabeza de la lista oficial se presentó el delfín de Merkel, el ministro de Medio Ambiente, Norbert Röttgen, quien apenas se difundieron los primeros datos se hizo cargo en exclusividad de la derrota para despegar a la canciller de los históricos resultados.
“Es un día amargo, es una clara derrota para la CDU y para mí personalmente”, dijo Röttgen, quien renunció ayer a la dirección regional del partido. Su declaración intentó enmendar una serie de acciones desafortunadas durante la campaña, cuando el candidato buscó convertir la elección en un plebiscito sobre la política europea de la canciller y tuvo que retractarse después de que la propia Merkel lo refutara públicamente.
“El resultado es una fuerte señal para Berlín”, comentó Kraft, una férrea detractora de la política del ajuste que lleva adelante la canciller. Y destacó en su discurso que “hacer algo por la educación y la infancia también hará bien a las finanzas del país”.
En el tercer puesto se ubicaron ayer los Verdes, con el 12,1% de los votos. Ahora se espera que gobiernen allí junto al SPD, del cual también son aliados a nivel nacional.
Algo más atrás aparece el Partido Pirata alemán, que logró la mejor elección de su joven historia al entrar (7,5%) en el parlamento regional. Esta agrupación sostiene un discurso centrado en la transparencia política y la libertad en Internet y canalizó al movimiento de los indignados europeos . Es la cuarta elección regional consecutiva desde septiembre en la que consiguen representantes.
Las elecciones en Renania del Norte-Westfalia son consideradas unas “mini-generales” debido a la importancia económica y política de esta región industrial y minera con 18 millones de personas.
Las elecciones fueron convocadas de manera anticipada por Kraft ante el rechazo de la CDU y el resto de la oposición conservadora a aprobarle en el Parlamento local el presupuesto. Tanto la CDU como los liberales acusaban a Kraft de no ajustar los gastos suficientemente y por lo tanto fueron a las urnas para buscar mayor legitimidad.
De manera clara, los más de 13 millones de votantes convocados expresado otra opinión. Así, la dupla SPD-Verdes obtuvo un espaldarazo muy significativo para 2013 y, también para negociar con Merkel el precio de su apoyo parlamentario al pacto fiscal europeo.
El Gobierno necesita una mayoría de dos tercios en la Cámara Baja para aprobar el pacto que Merkel y el saliente presidente Nicolas Sarkozy impusieron a sus socios europeos a finales del año pasado. Esta elección los obliga a negociar de otra manera con la oposición.
La canciller comienza a sentir que su fe en la austeridad a toda costa indiscutible entre las élites financieras y políticas hasta hace no tanto comienza a ser cuestionada . Varios oficialismos que sostuvieron los planes impulsados por Bruselas sufrieron en las urnas aquel apoyo.
Esta situación preocupa en Berlín, aunque por ahora la opinión pública siga mostrando simpatía por su gestión y siga bien posicionada en las encuestas para las elecciones de 2013.


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