Desde los textos escolares del período peronista, a la censura de “El Principito” durante la dictadura, la política en la escuela fue eje de debate. El Litoral consultó a referentes del sector educativo, quienes aportaron su punto de vista sobre el ingreso de agrupaciones y la formación participativa.
No fue la única experiencia de aplicación de una doctrina filosófica relacionada a un gobierno. Algunos especialistas consultados por El Litoral hicieron mención a los textos escolares durante el período peronista de “Evita ama a mi mamá”. Otros recordaron al radicalismo formando una especie de semillero en los centros de estudiantes secundarios, antes de dar sus primeros pasos militantes en la universidad.
La política trasunta la escuela. Pero ¿cuál es el límite entre la militancia, la formación ciudadana y el llamado adoctrinamiento? Las posiciones de referentes del ámbito educativo consultados por este diario son divergentes pero presentan grandes coincidencias.
“Tratamos de no mezclar actos políticos y partidismo con la política”, dijo a El Litoral el rector del Colegio General San Martín, Aldo Fedrigo. “Esto no quiere decir que no se permita a los chicos participar en acciones. Los Centros de Estudiantes son invitados por miembros de agrupaciones a realizar actividades. Ellos deciden si asisten o no”, indicó. El directivo ve con buenos ojos que los chicos sean parte de actividades partidarias, aunque dentro del establecimiento sólo prima lo institucional, ya que considera que la escuela debe brindarle los conocimientos generales sobre política.
“En la materia Formación Ciudadana enseñamos la historia de los partidos políticos”, aclaró la autoridad escolar. No obstante, informó que en su caso particular no recibió un pedido formal de ingreso de alguna agrupación partidaria al establecimiento.
“Estaba sobreentendido que en el ámbito escolar no se podía trasladar la política partidaria”, expresó a este medio una conocida especialista en Ciencias de la Educación, quien prefirió reservar su nombre. Recordó que sólo en este período se debate sobre partidismo en las aulas con fuerza, ya que años atrás, como ser en el período de la última dictadura y durante el gobierno de Juan Domingo Perón con los textos “Evita ama a mi mamá”, prevaleció lo que se denomina dogmatismo político, relacionado a una determinada administración estatal. En ese entonces no se hablaba de partidismo.
Propaganda
“La presencia de los partidos políticos es pertinente en cuanto a la formación en la participación ciudadana, que expliquen sus orientaciones, sus idearios. Lo que no corresponde es que hagan propaganda partidista”, indicó a El Litoral la especialista en Ciencias Políticas, Claudia Díaz.
Sin embargo, la investigadora explicó que actualmente no se vislumbra que las agrupaciones que ingresan a las escuelas tengan formación para trasmitir información a los jóvenes. “Estos sólo “pueden generar afectividad y no análisis”, señaló. Después de lo cual expresó que “los partidos pueden ingresar para dar a conocer pedagógicamente lo que es una plataforma política y sus idearios”, aunque en un marco institucional adecuado, como ser la organización de paneles o mesas redondas que garanticen el acceso a todas las agrupaciones. En caso contrario, se incurriría en un “acto de discriminación para los partidos que no cuentan con grandes estructuras para llegar a todas las escuelas”.
La intención es que los chicos conozcan el abanico de opciones. “No está mal una práctica de la política. Se ha hecho esta cuestión desde la creación de los centros de estudiantes”, remarcó Díaz. Luego evaluó que en este momento se discute con mayor fuerza el proselitismo en las aulas en un contexto de debate de un proyecto de ley de reforma electoral para que a los 16 concurran a las urnas. Recordó después antecedentes de los ‘80 con la Unión de Estudiantes Secundarios, vinculado al peronismo y el acercamiento de la agrupación universitaria “Franja Morada”, de extracción radical, a los centros de estudiantes en la secundaria. Por su parte, Marcelo Graciosi, asesor pedagógico de la Escuela Normal Superior Nº60 del Chaco y docente de la cátedra de Sociología de la Facultad de Humanidades de la Unne, que no se debe prohibir en un sentido amplio. Explicó que el partidismo integra la currícula en algunas secundarias chaqueñas y hasta se invita a agrupaciones para que den a conocer su experiencia en clases especiales.
“La política no se toma ingenuamente. Si hay cooptación se denuncia, se critica. No estoy de acuerdo con que una agrupación use los recursos del Estado de forma discrecional”, expresó el investigador a este diario.
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