Es la primera vez que la provincia cuenta con una norma que establece las condiciones necesarias para que se radiquen fábricas. Funcionarios destacan la necesidad de avanzar con el aprovechamiento de la materia prima local.
La Ley de Creación de Parques Industriales, recientemente sancionada en Diputados, coloca a la provincia en un escenario favorable para las inversiones privadas, en un contexto de crecimiento económico sustentado por el consumo y las exportaciones. Pero también en la situación de una jurisdicción del país que aún no aprovechó todo el potencial de su materia prima. Parece haber llegado la hora de la industrialización: al menos existen ahora seis zonas de la provincia donde los empresarios tendrán un mapa más claro para decidir sus inversiones.
La norma, aprobada pasada la medianoche del jueves, define como “parque industrial” a “toda extensión de tierra dotada de infraestructura y servicios de uso común, localizada en armonía con los planes de desarrollo urbano locales y con el medioambiente, apta para la radicación de instalaciones industriales y/o tecnológicas”. Estos sectores, además deben contar, de acuerdo con lo legislado, con accesos y caminos internos; energía, agua y servicios sanitarios suficientes; sistemas de telecomunicación; adecuada disposición de residuos; mecanismos de prevención y combate de incendios y áreas verdes.
Desde el Ministerio de la Producción ya se avanzó en un plan para crear estos espacios industriales y el titular del área, Jorge Vara, consideró importante la sanción de esta ley. En este marco, el Gobierno provincial presentó el pasado 6 de mayo el parque forestoindustrial de Santa Rosa y anunció la creación de otros que tendrán lugar en Goya, Ituzaingó, Virasoro, Paso de los Libres y Mercedes, cada uno con orientación relacionada a la actividad productiva de la zona.
El funcionario provincial destacó la aprobación de la Ley de Parques Industriales, porque “así se convierte en una política de Estado”. Agregó que “esto ayuda como herramienta para colaborar con el plan que venimos desarrollando”. Particularmente, consideró que “esta ley va a facilitar la promoción fiscal y el financiamiento”, lo que para el ministro resulta más que importante, ya que “estos parques no quedarán sujetos en la decisión arbitraria de un gobierno”.
Así es que esta ley tiene como objetivo fomentar la radicación de nuevas industrias, de producción de ciencia y tecnología, como así también la modernización de las industrias existentes y la relocalización adecuada de las industrias existentes. Los beneficios de estos parques se traducirán en apoyo para la elaboración de proyectos, acceso a predios con la infraestructura adecuada, provisión de energía eléctrica sin cargo en la etapa de instalación, y tasas de interés subsidiadas, entre otros.
La autora del proyecto, la diputada por la UCR Silvia Recalde, destacó el consenso logrado, ya que la aprobación obtenida fue por unanimidad. Al ser consultada por La República señaló que “se trabajó con el proyecto del senador Flinta y con el área Industrial del Ejecutivo provincial”.
Sobre sus expectativas a partir de esta sanción, la legisladora confió en que “se logre el desarrollo en la provincia. Sé que el Poder Ejecutivo tiene una política en este sentido y ahora ya están las herramientas para focalizar las acciones productivas en el valor agregado de la materia prima”.
Así es que Recalde instó a “apostar al desarrollo con una fuerte inversión industrial” y remarcó que la ley que impulsó incluye aspectos económicos, sociales y ambientales.
Consideró que de esta manera “se podrá generar mayores fuentes laborales que requerirá mano de obra calificada por la innovación tecnológica que incentiva y todo se enmarca al mismo tiempo en un equilibrio del medioambiente”.

Comentá la nota