Parque Norte: un bosque urbano en el olvido y al borde de la extinción

Expertos en forestación de la zona del Alto Valle denunciaron que el lugar, visitado a diario por miles de personas, se encuentra en vías de desaparición. La falta de agua, el principal motivo.
Neuquén > El follaje de tintes amarillentos y marrones de los árboles del Parque Norte, también conocido como José Luís Antonini, lamentablemente no se corresponde con el inicio de la estación otoñal en el Alto Valle. Más bien, los colores, extraños a la mayoría de las especies del lugar -pinos y cipreses- coinciden con la ausencia del factor indispensable para su vida, el agua. Así lo advierten quienes poseen una relación más que profesional con el lugar, el ingeniero agrónomo Blas López Cepero y el especialista forestal Néstor Antonini, hijo de quién creó el bosque, allá por el año 1961. Las hojas de estos árboles, advierten, no se caen ni cambian su color verde oscuro característico, aunque varíen las estaciones climáticas.

La decadencia del bosque representada por los "cadáveres en pie", como ellos llaman al gran número de especies secas que aún se mantienen erguidas en el lugar comenzó hace tres años. En ese entonces, el agua destinada para su riego comenzó a reducirse a la mitad, con el propósito de llegar a los espacios verdes de la avenida Argentina, según señala Antonini. El hombre, jubilado hace unos años, se autodescribe como un apasionado de los árboles y suma en su carrera más de 10 mil hectáreas forestadas. Néstor responsabilizó al Gobierno por el abandono de espacio, y señaló que con la gestión municipal el bosque entró en su peor período.

Antonini estudió durante años el bosque, y según sus estimaciones el árbol sin riego posee unos 5 centímetros de diámetro, en cambio el que percibe agua alcanza hasta 29, es decir, casi seis veces más que el primero.

"El agua es un factor fundamental y tiene que llegar. Originalmente aquí habría unas 90 mil plantas, hoy hay que empezar a restar todo lo que se perdió", agrega.

Se calcula que en las 60 hectáreas de bosque, crecen más de seis especies de árboles. Pinos, cipreses y eucaliptos son, en ese orden, los que predominan. Al caminar por el lugar se puede detectar con facilidad el descuido que los dos hombres relatan. Bolsas de residuos y basura en general son parte del paisaje cotidiano. También lo son los árboles caídos, que por su propio peso y resecamiento cayeron quién sabe cuando. Montículos de ramas y hasta el alambrado que cerca parte de la vegetación se encuentran tirados, olvidados, desde que adquirieron esa apariencia.

Peligro de incendio

Pero las ramas secas de los árboles también son un peligro latente de incendio, destacaron los especialistas. La falta de personal en el lugar y la ausencia de extinguidores agravarían la situación de desatarse una catástrofe. Un simple fósforo o colilla de cigarrillo podrían ser más que suficientes para provocar un desastre forestal. Sin embargo, Antonini explicó que "la capa seca que se puede observar al ras del suelo no afecta, ya que si se prendiera fuego, la llama sería muy baja". Pero concluyó: "Lo que hay que sacar son las malezas, que a simple vista abundan, estas si pueden originar un incendio".

En cuanto al riego indicó que "se empieza a hacer por curvas de nivel: líneas imaginarias del terreno que mantienen la misma altitud sobre el nivel del mar. Quiere decir que el agua se desplaza por las líneas y corre por gravedad. Se llama riego gravitacional", describió López Cepero, al tiempo que aclaró que "lo que no funciona es la cantidad de agua que se tira, y la distribución".

Reforestación

Una de las soluciones a la escasez del agua que se propuso desde el municipio es la construcción de un acueducto desde el Río Limay, que bombee el agua necesaria para el riego del bosque. La obra se inició con el financiamiento del Casino Magic, relataron. Sin embargo aún le falta un porcentaje para su conclusión. "La obra no se completa y los árboles se secan, está muy bien la iniciativa, pero el bosque necesita ser regado hoy", dijo Antonini.

Desde el municipio, el subsecretario de Obras Públicas, Guillermo Monzani, anunció que a partir de mayo comenzarán los trabajos para el riego de todo el Parque Norte. Con el proyecto terminado se cuadruplicaría la cantidad de agua para el sector. Se trata de una obra de 1.200.000 pesos y se está estudiando la posibilidad de que el Casino -como lo hizo en la primera parte- financie el emprendimiento a través del programa de responsabilidad empresaria.

Los especialistas indicaron que aunque se riegue de forma satisfactoria, gran porcentaje del bosque ya se perdió hace tiempo, por lo que destacaron que "la única opción viable para que el Parque Norte vuelva a ser lo que fue, es recurrir a la reforestación y mantenimiento".

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