Uno de los principales espacios públicos es, por estos días, casi tierra de nadie. Vecinos y turistas lamentan el abandono. Tristes imágenes de una ciudad con pretensión turística.
Lo más preocupante es que en este tiempo de vacaciones, durante casi todo el día, es un lugar elegido tanto por los chicos que viven en la zona, además de los turistas que por estos días recorren la capital.
“Tengo tres hijos y gran parte de la infancia de los dos mayores, la vivimos y compartimos acá en el Parque, pero ahora tengo mucho temor de traer al más chiquito por el mal estado de los juegos”, contó Marisa Pérez a La República.
Similares conceptos fueron los de Carmen, quien aseguró que le parece “bastante peligroso” permitir a los chicos hacer uso de los juegos, “porque están rotos o tienen una determinada altura, lo cual es muy riesgosa”. La mujer contó que en más de una ocasión llevó a sus nietos a jugar en el paseo, “pero cuando vimos que el deterioro cada vez es mayor, decidimos no traerlos más”.
En inmediaciones al añoso árbol del paseo, el entrerriano Juan Cruz López y su familia decidieron hacer una pausa para disfrutar de la sombra, “pero por lo que estamos viendo, solo podemos disfrutar de eso porque quisimos ir a los baños pero se encuentran en un estado lamentable”.
Un espacio con trampa
Además del abandono de los juegos, otro tanto sucede con las veredas y senderos. Algunos, solo cuentan con algunos escombros y restos, otros, presentan una especie de “minibaches” peligrosos.
A esto se les debe sumar que por varios meses, algunos vehículos utilizaban al paseo como una playa de estacionamiento “permanente”. Ese fue el caso de una especie de combi de la concejala Teresita Selman, la cual afortunadamente en las últimas horas, finalmente fue retirada.
Sin dudas, urge que desde el municipio se tomen las medidas necesarias para recuperar uno de los paseos emblemáticos de la ciudad, que desde hace tiempo no puede ser aprovechado por las familias correntinas y los turistas que visitan la ciudad.
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