El parque San Martín, la casa de los indigentes

Personas sin techo se refugian en el anfiteatro de ese espacio verde. El sol se negó a salir. Las colchas recién lavadas aún no se secaban. Como tendedero usaron los bancos públicos. De a poco, el parque San Martín empezó a albergar a varias personas sin techo, a indigentes.
Una de las franjas de ese gran espacio público se convirtió en hogar provisorio y precario. Ayer eran tres los hombres que se higienizaban en el Anfiteatro, ubicado entre Lavalle y San Martín.

Unos metros más allá, cerca de la calle Urquiza, habían dejado sus abrigos, colchones y colchas para que se les vaya la humedad que habían tomado tras el diluvio del viernes pasado.

Uno de los muchachos, que prefirió no dar su nombre pero sí dio a conocer su apodo, “Cara de Chancho”, entre bromas, se lamentó por la difícil situación de no contar con una casa propia ni dinero para alquilar aunque sea un dormitorio.

El hombre de cuatro décadas recuerda: “Hace 20 años que ando en la calle. Era muy chico. Qué vamos a hacer, es la vida que me tocó”.

Una olla descascarada, algunas bolsas con ropa y zapatillas gastadas conforman el patrimonio de los residentes del parque San Martín.

Los tres hombres comentaron que trabajan en la zona. “Pedimos la voluntad por cuidar el parque y los autos que estacionan por aquí. También la gente pasa y nos deja plata, una colaboración”.

Mientras uno terminaba de lavarse el torso, otro joven renegaba porque sus compañeros no lo habían levantado para el desayuno. Cuentan que diferentes grupos religiosos les acercan raciones de comida.

Los vendedores de la Feria del Libro dicen que no tienen relación con las personas que duermen en el parque San Martín; sin embargo, reconocen que cada vez son más. “Vienen y desaparecen un tiempo, pero se ve más gente. Mirá, allá (señala atrás del puesto) hay otro colchón”, dijo una puestera.

Desde hace varios días el Anfiteatro tiene agua sucia estancada. El Tribuno publicó el 17 de diciembre pasado la pésima situación de ese lugar. Los vecinos decían que emanaba olores nauseabundos. Pese a que puede ser peligroso para la salud, las personas que duermen allí usan el agua para higienizarse.

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