Un parque sin luz en el centro de Punta Mogotes

Cuatro manzanas parquizadas dan vida a la Plaza Cervantes que preservando la tradición de espacio público y de integración provee diversión para los más chicos con hamacas, toboganes, calesita y playón para la práctica de deportes. Los vecinos reclaman iluminación.
Delimitada por las calles Lebensohn, Carasa, Luis Vernet y Giacobini, partida al medio por la avenida Fortunato de la Plaza (ex 39), queda dividida en dos verdes manzanas. Circulando por la 39, dirección hacia el mar, el predio de la derecha es un enorme parque que suele ser usado por los chicos y grandes como espacio para la práctica de deporte. El ranking de los juegos lo encabeza la pelota, con equipos de varios integrantes o hasta de uno contra uno.

Las otras dos manzanas -enfrente a la parroquia Pío X- cuentan con la instalación de todos los juegos infantiles; más un playón deportivo con aros de básquet -aunque también se lo utiliza para jugar al tenis o al fútbol-; carro de venta de pochoclo y garrapiñadas, alquiler de ponies y pequeños sulkis a razón de $5 la vuelta; baños públicos y una calesita "Mogotes", con camas elásticas y peloteros . Frente a este sector funciona la escuela EGB 14 "Cristóbal Colón".

Justamente esta fracción del predio, quizás por ser la "más poblada", es la que sufrió varios actos de vandalismo. "A la calesita entraron varias veces, imaginate lo que te pueden robar, pero hay bastante saña porque dejan todo roto", señaló a LA CAPITAL Héctor Martino, quien regentea el emprendimiento desde hace 16 años junto a su socio Matías Dimuro.

"Es maldad realmente -definió el hombre- porque la otra vez hasta me habían quemado una de las camas elásticas con un encendedor o pasó que en una de esas entradas rompen cosas de la calesita y no podemos abrir". En esta época del año, la misma abre sólo los fines de semana y feriados, aunque en el verano permanece abierta todos los días.

Teniendo en cuenta estos hechos vandálicos y que "cuando cae la noche no se puede cruzar por la plaza por los grupitos de chicos que se arman", Martino reclamó "más iluminación, que arreglen las que no funcionan. Hace dos temporadas vino Edea, se llevó las luminarias para reparar y nunca las repuso".

"Esto es una boca de lobo, de noche no se puede pasar, porque se juntan unos grupitos de pibes con esas motitos y es tierra de nadie", señaló una vecina que vive pegada a la escuela y prefirió el anonimato.

El mismo reclamo se reiteró en boca de la presidente de la Sociedad de Fomento de Punta Mogotes, Stella Brizuela, ya que "hemos hecho todos los reclamos habidos y por haber pero nadie nos dio una solución. Es súper necesario que nos pongan las luces en la plaza".

También detalló que "tenemos problemas con los animales sueltos, ya que el viernes pasado había caballos (no los que se alquilan) sueltos y los chicos de la escuela los espantan y puede pasar cualquier cosa". Habían encontrado al dueño de los equinos, que se los llevó, pero "el sábado ya estaban sueltos de nuevo", denunció.

En la Plaza Cervantes también hay espacio para la paz eterna, como la que buscó la madre de Fernando Jiménez, que perdió la vida en el lugar a causa de un accidente y en su memoria se instaló una pequeña cruz.

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