Les restringían el horario de entrada y salida a la Ciudad Sólo iban a poder ingresar al macrocentro para carga y descarga entre las 20 y las 8 y debían retirarse progresivamente hasta las 11.30. Ante la presión del gremio, el Gobierno porteño accedió a negociar.
El sindicato de camioneros consiguió ayer que el Gobierno de la Ciudad postergara al menos hasta la semana que viene los nuevos horarios de carga y descarga para los transportes de bebidas, diseñados con el objetivo de ordenar el tránsito en el macrocentro de Buenos Aires.
Fue después de que el jefe del sindicato –Pablo Moyano, hijo de líder de la CGT– lanzara un paro “por tiempo indeterminado”, que amenazaba con provocar desabastecimiento de leche, agua y gaseosas en la Ciudad. Según el gremio, las limitaciones ponían en riesgo fuentes de trabajo en el sector.
La cuestionada resolución de la subsecretaría de Tránsito y Transporte, anticipada por Clarín la semana pasada, entraba en vigencia ayer. Decía que los camiones de reparto de bebidas, que son los más grandes que hacen carga y descarga en la Ciudad, ya no podrían ingresar al macrocentro después de las 8 de la mañana y debían retirarse del área progresivamente, a más tardar a las 11.30. Actualmente, pueden hacerlo entre las 6 y las 15 .
Las restricciones más importantes eran para el área céntrica delimitada por las avenidas 9 de Julio, Belgrano, Paseo Colón, Leandro N. Alem y Libertador, ya que allí los camiones no podrían permanecer después de las 9.30 de la mañana.
Específicamente se apuntaba a los camiones de entre 8 metros y 12,50 metros de largo, que son los más grandes que hacen reparto dentro de la Ciudad y que generalmente llevan bebidas.
El paro de los camioneros había comenzado a las 0 de ayer y por la mañana el jefe de Gobierno Mauricio Macri salió a rechazarla con vehemencia.
“Estábamos todos de acuerdo –dijo– y no entiendo por qué este nuevo exabrupto por parte de Camioneros, amenazándonos a los vecinos de que nos van a sitiar la ciudad. No corresponde a la Argentina que querríamos y que hablamos tanto luego del Bicentenario”.
“Todo lo que estamos haciendo es parte de un esfuerzo enorme para intentar que se viva mejor, que se circule mejor en la Ciudad de Buenos Aires”, agregó.
Sin embargo, el secretario de Tránsito Guillermo Dietrich reconoció a este diario que la medida había sido consensuada con los empresarios del autotransporte de bebidas, pero no con el sindicato .
Este funcionario y el ministro de Desarrollo Urbano, Daniel Chain se reunieron por la tarde con Pablo Moyano y acordaron postergar la entrada en vigencia por siete días hábiles de la medida, a cambio del levantamiento del paro.
Durante ese tiempo la norma será revisada por una comisión tripartita, integrada por funcionarios del Gobierno de la Ciudad, el sindicato y empresarios del sector.
“Estamos dispuestos a revisar la medida, siempre y cuando lleguemos a la conclusión de que pueden ser afectados los puestos de trabajo, cosa que creemos que no sucederá. Los propios trabajadores se beneficiarán con esta norma, porque harán su tarea en forma más ordenada”, dijo a este diario Dietrich.
“El Gobierno nos dijo que pensaba que estábamos al tanto de la medida, pero reconoció que sólo la discutió con la cámara empresaria . Ahora vamos a debatirla y a transmitir todo lo que se hable en nuestra asamblea. Pensamos que la norma, como está, puede poner en riesgo 300 o 400 puestos de trabajo”, dijo a la salida del encuentro Juan Amaraz, secretario de la rama carga y descarga del gremio.
Los empresarios no participaron de la reunión, pero fueron convocados para rubricar el acta-acuerdo que se firmó luego.
Desde la Federación Argentina de Entidades Empresarias Autotransporte de Carga (FADEAC), Claudio Galván, defendió la iniciativa: “De ninguna manera está prevista la reducción de fuentes de trabajo. Y tampoco va a generar que la carga y descarga de mercadería se haga de noche , que es la otra preocupación de los camioneros, porque los negocios no están abiertos y por obvias razones de seguridad”.




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