Fue un mal inicio para el período de sesiones ordinarias de la Cámara de Diputados que debía comenzar ayer. Los empleados legislativos adhirieron al paro convocado por el dirigente gremial Luis Vera y la falta de personal obligó a la suspensión de la primera sesión ordinaria.
Sólo hubo una reunión informal en el recinto que sirvió para reavivar la polémica entre el FCS y el interbloque. El oficialismo pretendió cuestionar la falta de conducción del presidente de la Cámara baja, Luis Barrionuevo, y el apoyo que este brindó a la protesta gremial. El interbloque salió en su defensa para justificar la suspensión del plenario y demostró que volvió a cerrar filas detrás de Barrionuevo.
El presidente de la Cámara de Diputados comunicó que la falta de aprobación del presupuesto para la Legislatura, por parte de la Cámara de Senadores, le impide otorgar el incremento salarial que reclaman los empleados. Ordenó la lectura de una nota enviada por los taquígrafos que reclaman una mejora salarial, recategorización, equiparación con los taquígrafos del Senado, un cargo de dirección, un jefe de área y el nombramiento de más personal.
Según se informó, se había gestionado la asistencia del cuerpo de taquigrafía de la Cámara de Senadores. La respuesta de los empleados de la Cámara alta fue negativa al argumentar que querían ir en contra de la medida que sus pares tomaron en Diputados.
Finalmente, Barrionuevo dio por terminada la reunión e informó que el miércoles 12 habrá un nuevo encuentro.
En diálogo con EL ANCASTI, Barrionuevo indicó que espera que la Cámara de Senadores apruebe hoy el presupuesto para garantizar el funcionamiento de la Legislatura provincial. Por último, le restó trascendencia a una denuncia por un nuevo caso de mala praxis en su profesión. "Me quieren destruir. Es otra de las batallas que tenemos con los muchachos del FCS porque el MIRA está subiendo en las encuestas", dijo.

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