Los perjuicios quizás no se vean en forma inmediata, pero la falta de administrativos que tramiten las causas hace que el colapsado sistema judicial acumule expedientes que por no tratarse de urgencias quedan relegados y a la espera de una resolución. La necesidad de respuesta que tiene la sociedad por parte de la justicia se ve cada día más lejos en un sistema que funcionaba a media máquina por falta de personal y ahora funciona a niveles alarmantemente menores.
Más allá de la feria judicial que finalizará este lunes, en el último tiempo las medidas de fuerza llevadas a cabo por los judiciales retrasaron este trabajo, razón por la que las causas judiciales se acumulan, intensificando el colapso del sistema judicial que ya se veía desbordado.
Cabe mencionar que todas las causas judiciales con “urgencias”, por ejemplo aquellas que tienen que ver con personas privadas de su libertad, o con revisiones de prisiones preventivas, las relacionadas con vencimientos de plazos y demás, se tramitan en tiempo y forma a pesar de la medida de fuerza.
Al respecto, un funcionario judicial en diálogo con Crónica explicó que hubo muchos empleados que estaban amparados, es decir que acordaron un aumento y firmaron ese amparo y que por lo tanto no podían plegarse a la medida de fuerza. Por otro lado, quienes no están amparados se encuentran en una especie de zona gris, porque no pueden ir en contra de la lucha sindical y los beneficios que pretenden, pero necesariamente los funcionarios de Fiscalía y los fiscales deben seguir prestando tareas igual.
Para subsanar este grave inconveniente se presta el servicio con los abogados contratados en cada sector que son muchos en los distintos ámbitos judiciales. De todas formas y a pesar del servicio que éstos prestan, no se puede decir que la medida no afecta al normal funcionamiento de la justicia.
En principio, el paro afecta porque no hay mesa de entrada, con lo cual todo lo que ingresa a cada dependencia judicial se hace por una guardia mínima, pero no es el flujo normal que ingresa por mesa de entradas. Hay un sistema mínimo que cubre las urgencias como lo que tiene que ver con personas que están privadas de su libertad.
Ese porcentaje es el que se trata de todas maneras, pero el resto de las causas se van acumulando, porque a pesar del trabajo de los abogados contratados, nunca podrán hacer la totalidad del trabajo que hacen los administrativos y, por ejemplo, sacar los oficios de cien causas por día es físicamente imposible.
Esto sin lugar a dudas plantea el serio inconveniente que la justicia tiene en este momento y la falta de respuesta de la misma a la sociedad que les reclama mayor trabajo y mayor compromiso. De esta manera, mientras el reclamo por justicia y por seguridad se multiplica, las causas siguen acumulándose en perjuicio del normal funcionamiento judicial.
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