El paro en el Hospital golpea fuerte en el gasto municipal

El paro en el Nuevo Hospital, que ya lleva más de cinco meses, está impactando fuerte en el presupuesto del área de Salud del Municipio. No sólo porque más gente va a los dispensarios y al Centro de Salud sino, fundamentalmente, porque el sistema sanitario local está teniendo que hacerse cargo de prestaciones de segundo y tercer nivel para las que no está preparado. Por lo tanto, está gastando un 15 por ciento más de lo presupuestado porque debe pagarles a los pacientes estudios o consultas en el sector privado.
En la provincia de Córdoba los municipios deben encargarse del nivel primario de la salud (prevención y prestaciones menos complejas) y el sistema provincial debe afrontar las prestaciones de segundo y tercer nivel, es decir, las más complejas y, por lo tanto, las más costosas. Sin embargo, desde que el Hospital está de paro este esquema se ha desvirtuado y ahora la gente va a buscar al Municipio la atención que no recibe en el centro provincial.

El paro en el Hospital se inició hace más de cinco meses. Los empleados nucleados en la UTS reclaman una recomposición salarial que ubique el salario mínimo en el mismo nivel que la canasta básica: 5.600 pesos por mes.

Gabriel Abrile, responsable del área de Salud de la Municipalidad, indicó que el efecto se está sintiendo notoriamente tanto en la demanda como en los costos que debe afrontar el sistema público local.

“Notamos varios cambios por el paro. Por ejemplo, los medicamentos que venían desde el Hospital representaban el 30 por ciento del total; hoy son el 15 por ciento porque no hay prescriptores de medicamentos. Pero lo que nos desborda todos los días es el tema de las consultas a las que nosotros no podemos hacer frente. Por ejemplo, vienen con que no tienen medicamentos, con que no se los dan en el Hospital. Entonces, a esos servicios la gente viene y nos los pide a nosotros. Pero no estamos preparados porque somos el primer nivel de atención. Se nos complica realmente. Hay una demanda muy importante y, por supuesto, nosotros alguna solución le tenemos que dar”, indicó Abrile.

Por eso, se ha incrementado la demanda de pediatras en el sistema municipal y, además, la Subsecretaría de Salud tuvo que contratar a un oftalmólogo. “Son cuestiones que nosotros debemos ir encarando porque el Hospital no da respuesta. Nos cuesta mucha plata hacer frente a la demanda que se ha generado. Terminamos dando respuesta por la gravedad de los cuadros que se nos presentan pero nos impacta presupuestariamente porque son tratamientos caros, estudios costosos. Los gastos se nos han aumentado hasta un 15 por ciento. Todos los días vienen cinco o seis pacientes con demandas y requerimientos que el Hospital no cumple”, declaró Abrile.

El área de Salud tiene asignado un presupuesto de 20 millones de pesos para el 2012. Si la situación en el sistema sanitario provincial no cambia, esa partida se agotará más rápido de lo previsto y el Municipio deberá quitar presupuesto a otras áreas para seguir atendiendo las demandas en los dispensarios y el Centro de Salud.

Sin asistencia provincial

Uno de los aspectos de la crisis sanitaria provincial que le preocupa al Municipio es la falta de asistencia financiera para atender los mayores gastos que implica el cierre casi total del Nuevo Hospital.

Desde que comenzó el paro, no hubo ningún contacto con el gobierno provincial para llegar a un tipo de acuerdo financiero.

Cuando Ramón Mestre fue gobernador, descentralizó el sistema de salud y les derivó a los Municipios la atención primaria pero, a la vez, les envió fondos para solventar el gasto. Hoy, esos envíos apenas cubren el 30% del gasto.

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