En medio de fuertes cruces del que también tomó parte la oposición, el Gobierno debió salir a minimizar el impacto de la medida de fuerza, mientras los gremios hablan de un acatamiento del 90 por ciento. Para Educación, fue sólo del 23%.
Así, el paro docente sirvió más para elevar el tono de la disputa política que para demostrarle a la gestión de Ricardo Colombi el malestar de la docencia, aunque una luz de alarma se encendió en el tablero oficial: los sindicatos advierten, con duras críticas, que un ministro suyo, Carlos Vignolo, es el que conflictúa la relación con el Ejecutivo.
Los cruces involucraron esta vez no sólo a los gremialistas y funcionarios del Ejecutivo provincial, sino también a dirigentes opositores como el caso de Fabián Ríos, quien señaló que el origen del paro sería la mala distribución de los recursos que hace la gestión de Ricardo Colombi.
Y a las cifras oficiales sobre el acatamiento, que movieron a risa a los gremialistas porque tenían "apenas" una diferencia de 85 puntos porcentuales, el más contundente fue Gerardo Marturet, del Suteco, para quien el paro cumplió sobradamente su objetivo. Dijo, curiosamente, estar satisfecho con la medida. "Las respuestas que está otorgando el gobierno a la docencia no son las adecuadas. Por eso, la asamblea permanente continuará y estamos más que satisfechos en la primera jornada de paro. Fue masivo, y obliga a algunos funcionarios a relativizar la medida de fuerza", dijo, para afirmar que la huelga "ha conmovido a toda la estructura política del gobierno".
El paro casi no fue, según el Gobierno
Tanto el ministro de Educación Orlando Macció como su par secretario General, Carlos Vignolo, minimizaron el impacto del paro docente, con cifras que distan muchísimo de las que divulgaron los gremios.
Vignolo, por caso, aludido por gremialistas como quien entorpece las relaciones con Macció, brindó una conferencia de prensa para tirar abajo la convocatoria. Macció, por su parte, señaló: "No estoy en averiguar si el acatamiento es un punto mas o menos de lo que dicen los gremios o nosotros, lo importante es el daño que causan a la Educación y la falta de fundamentos para concretar la medida, porque repito el Gobierno cumplió todo lo que el sector demandó", dijo.
La medida se hizo sentir muy fuerte en las principales ciudades, como Goya, Mercedes y Capital, y esto motivó que desde el Gobierno se relativizara sus alcances. La nota la dio la titular de Sadop, Nancy Coronel, quien directamente acusó al ministro secretario general de la Gobernación, Carlos Vignolo, de interferir en las relaciones Educación-Gremios. Reclamó que se aparte. "La docencia plena quiere que Vignolo deje de hacer comentarios, y que deje gestionar a los funcionarios de la cartera educativa. Molesta a la docencia la intromisión de Vignolo. Sabemos cómo fue su gestión como ministro de Educación y sabemos que no fue nada buena", disparó la sindicalista en declaraciones radiales.
Envalentonados con la respuesta de la docencia, los gremios realizaron en la tarde de ayer una conferencia de prensa e hicieron una suerte de ultimátum al Gobierno, al reclamar al Ministro de Educación que el este mismo miércoles se reabra la mesa de negociaciones, constituida a fines de febrero de este año. Sostuvieron con su presencia esta declaración los dirigentes Fernando Ramírez por Suteco, Medallita Dal Lago por Acdp y Nancy Coronel por Sadop.
Allí, ya finalizada la primera jornada del paro, y anunciando índices similares para hoy, aseguraron que el 95 por ciento de todos los docentes se plegó a la medida de fuerza.




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