Hoy se cumplirá la tercera jornada de huelga de esta semana y la séptima del mes. Reclaman mejoras salariales y de atención.
Después de la infructuosa reunión entre los representantes del Gobierno y la Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud (Ampros) del martes, se intensificaron las medidas de fuerza y hoy ingresan en la última jornada de paro, de las tres dispuestas esta semana. En lo que va del mes, acumulan siete días de huelga.
Dentro del plan de lucha que llevan adelante, ayer, frente a las puertas de la Legislatura, realizaron un foro de delegados en el que se oyeron durísimas críticas al estado sanitario de la provincia.
"Ya no se trata solamente del reclamo salarial, que nos corresponde. Empezó así pero se ha transformado en una llamado y un grito de angustia de los profesionales que no tenemos con qué trabajar", tiró Isabel del Pópolo titular del gremio. En este sentido, las quejas por falta de insumos, problemas edilicios y escasez de recurso humano, entre otras, se multiplicaron a la hora de referirse a las autoridades del Ministerio de Salud.
El alto acatamiento al paro se notó en todos los centros asistenciales de la provincia. Los hospitales insignia de Mendoza estuvieron desiertos y los comentarios ayer que se escuchaban en sus pasillos fueron repetitivos. Estudiantes de medicina que estaban en el Central y empleados del Lagomaggiore confirmaron lo que fue un hecho palpable: "La gente es consciente de que hay paro y no viene. Hoy no anduvo nadie por acá", dijeron.
Desde el gremio que nuclea a los profesionales de la salud indicaron que la medida de fuerza continúa sin asistencia a los lugares de trabajo, aunque garantizaron atención como en domingos y feriados.
Dentro de los servicios, lo que más se resintió fue la atención en consultorios externos y cirugías. En tanto, la prestación de servicios en internación o sectores de patologías graves y alta complejidad, se efectuó normalmente.
"No se puede dejar a la gente desprotegida por tantos días. En hematología estamos todos trabajando", comentó una de las profesionales del Hospital Central. Igual, manifestó su malestar por la situación: "Estamos trabajando pero adherimos en todo a los reclamos. Acá no hay insumos", graficó.
"Los jefes de servicio siguen la evolución de los pacientes y la actualización de las recetas. En lo demás está todo parado", relató un enfermero del Notti.
Además, los mismos profesionales confirmaron que "muchos trabajan igual que siempre pero no firman el ingreso, con lo cual se exponen al descuento del día, la pérdida del presentismo y demás ítems en señal de protesta".
No obstante, en el marco de una medida de fuerza de estas características, la gente, de una forma u otra siempre termina de rehén.
En la guardia del Notti, muchas madres y sus hijos debieron padecer horas de espera hasta que pudieron recibir atención.
"Llevo más de dos horas esperando. Los médicos se quejan porque dicen que sólo tienen que atender urgencias", contó Gabriela, que vive en Corralitos.
Para Guillermo y Marcela el inconveniente fue mayor. Su hijo de un año "está operado del corazón hace dos meses y necesita un medicamento que sólo se prepara acá (en el Notti) y ahora están de paro, entonces ¿cómo hacemos?" se quejaron. Con ese planteo, el matrimonio apeló al último recurso que tenía: acudir a la dirección del hospital. Tras la espera, finalmente consiguieron lo que buscaban: una receta.
A diferencia del gremio, que habla de 90% de acatamiento, para las autoridades del Ministerio de Salud la huelga "se produjo de manera dispar" y estiman que el ausentismo en los centros asistenciales de la provincia rondó el 65%. También recalcaron que "se van a descontar los días no trabajados".
Además, dieron cuenta que son aproximadamente "500 cirugías las que debieron reprogramarse" en los principales centros de referencia quirúrgicos luego de ser suspendidas por la protesta.
Esta cifra surge del promedio de operaciones que se realizan por día, 80, en siete hospitales de la provincia, y la cantidad de días de paro. En detalle, las cirugías postergadas por día son: en el Central 23, Lagomaggiore 16, Notti 15, Perrupato 10, Paroissien 10, Schestakow 8 y Scaravelli 4.
El subsecretario de Gestión del ministerio, Enrique Quesada, declaró que "cada día no trabajado implica atención que no se presta, turnos que se suspenden, cirugías que se atrasan. Los mayores afectados son los sectores más vulnerables de la población".
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