Los sindicales municipales fueron congregados en Bolívar para realizar una capacitación regional. Derogar la Ley 11.757 y alcanzar las paritarias para tener más poder frente a los intendentes es prioridad.
Por el sindicato local, Horacio “Tati” Rossi y Carlos Carlos Riutort encabezaron la organización de un evento que les permitió formar la tropa propia.
Rossi mostró su alegría por recibir a los demás distritos para afirmar conceptos acerca de los temas que preocupan a los trabajadores del gremio, como es la aplicación de la ley 11.757, la problemática de salud y medio ambiente en el trabajo, como también los aspectos comunicacionales para efectivizar los vínculos entre los dirigentes, los afiliados, el resto de los trabajadores y la comunidad.
Gustavo Seva, el responsable de Capacitación de FESIMUBO explicó que las jornadas se enmarcan en un convenio de capacitación sindical entre los gremios y el Estado. Destacó la importancia de los mismos, expuso que la capacitación “es una herramienta fundamental” para que los dirigentes puedan transmitir bien a sus afiliados, “porque para hacer uso de un derecho, primero hay que saber lo que se tiene”.
El capacitador enfatizó la importancia de seguir discutiendo la ley 11.757, “conocida como ley de inestabilidad, planteando la necesidad de su derogación y la apertura de paritarias para los municipales”. Presentó a los demás disertantes, Rodrigo Cortéz y Gustavo Ramus “sobre condiciones y medio ambiente laboral y comunicación sindical –respectivamente- dos temas muy importantes porque hoy debemos comunicar hacia adentro y hacia la comunidad”.
Seva desarrolló el recorrido por la derogación de la 11.757. Dijo que “hay un proyecto en la cámara de Diputados, presentado por (Jorge) Mancini, que toma las propuestas iniciales de nuestro Secretario General, Rubén “Cholo” García cuando fue diputado. En la Legislatura, durante el tratamiento en comisiones, siempre tuvo unanimidad el proyecto, pero al pasar al recinto, por la presión de los intendentes, principalmente los barones del conurbano que se oponían a paritarias y a la derogación de la ley, quedó ahí. Nuestra lucha continúa”.
La ley en discusión, observó Seva, “fue puesta en vigencia en 1996, es una ley ideada por el gobernador Duhalde, que unificó un régimen único para los municipales, en donde es mayor la exigencia, obligaciones y castigos para el municipal que derechos. Principalmente hay un cercenamiento de la estabilidad del empleado público, consagrado en la Constitución Nacional, hecha trizas por esa ley para aumentar el poder de los intendentes sobre su personal. Queremos las paritarias para tener un ámbito exigible de negociación, porque hay una disparidad de fuerzas entre el colectivo de municipales y el presupuesto de los intendentes, que en muchos casos es discrecional. Hay intendentes que ni se sientan a dialogar con los trabajadores”, dijo Seva.
Claudio Remis, por el Ministerio de Trabajo, definió que las jornadas representan “una herramienta para los trabajadores”. Expresó que se trata de un plan nacional de capacitación, “en el que la gente nos demuestra que sirven”, por la aplicabilidad y el interés expuesto, a la vez que prometió continuidad durante el año entrante. Recordó que el ámbito gremial “viene de un desbastamiento, por lo que se trata de devolver al trabajador con la capacitación, la mejor arma que pueda tener”.
Respecto a la interacción que existe en las jornadas, Remis definió que las más importantes se centran en torno a la ley que se pretende derogar, “pero también sobre nuevas herramientas de trabajo, como son las dos materias mencionadas, comunicación y medio ambiente en el trabajo, como una superación a lo que históricamente fue la seguridad e higiene”, avanzando ya sobre el ámbito psíquico y las condiciones de trabajo que exceden lo físico, “cargas de trabajo que se han ido profundizando con los años”.
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