Pareja fue asaltada y maniatada en su casa con la modalidad “entradera”

Pareja fue asaltada y maniatada en su casa con la modalidad “entradera”
Durante el mediodía del domingo, una pareja que se hallaba en su casa fue asaltada por un grupo de desconocidos que buscaban dinero y bienes varios.
Golpearon a los jóvenes y a una beba que también se encontraban en el lugar, ataron sus manos y buscaron dinero y joyas, en el inmueble ubicado en pleno centro. Subrayan la violencia con la que actuaron los ladrones.

El pasado fin de semana ocurrió un hecho de extrema violencia a la que nuestra ciudadanía no está acostumbrada. Se trata de las actividades delictivas conocidas en capital federal como “ entradera”. Se trata de una modalidad más de asalto en las que un vecino distraído este sorprendido por los delincuentes y tras ser reducido se lo hace entrar en su domicilio ya sea que esté este saliendo o regresando a su hogar. Una vez adentro victima y victimario, este último habitualmente de manera muy violenta, exige la entrega de dinero y bienes de Valor. Este delito se concretó en un domicilio de la zona céntrica de nuestra capital en la que habitualmente hay considerable presencia policial.

El dueño de la casa ubicada en pleno centro de nuestra capital se identificó como Oscar y en su charla con Radio Uno, detalló que cerca de las 12:30 horas de ayer, su hija, su nieta y su yerno se encontraban en el domicilio cuando los delincuentes entraron sorpresiva y agresivamente: “Yo no me encontraba en la casa. Cuando mi yerno abrió la puerta un momento entraron por el garage y lo encañonaron dos personas. Lo golpearon hasta dejarlo casi desmayado y con la cabeza sangrando”, resaltó el entrevistado quién agregó que su hija rogaba a los delincuentes por la vida de su beba.

“Se llevaron a la pareja de mi hija a la habitación de arriba para buscar joyas y dinero. Pedían dólares y todo lo que haya de valor, mi hija pensó que a mi yerno lo mataron. Ella pedía que si la mataban que perdonen la vida de su pequeña hija”, relató Oscar mientras explicaba además que después de tener a la pareja atada y la beba arrojada a una cama, los malvivientes lograron llevarse unos 30 mil pesos en joyas pertenecientes a su familia y una filmadora entre otros elementos.

“a mi yerno lo maniataron en el dormitorio. Mi hija se quedó en la cocina y la llevaron después. Fue una situación alarmante y actualmente estamos viviendo momentos psicológicamente tremendos”, sostuvo el entrevistado quien describió la terrorífica situación que vivió su familia durante este asalto en el que la muerte pudo haberse presentado en cualquier minuto.

“yo no tengo dólares ni valores, sólo algunas joyas de la familia. Una lapicera de oro que me regalaron y se llevaron junto con duplicados de las llaves de la casa y de mi automóvil”, prosiguió Oscar quien subrayó que los malvivientes estaban sumamente preocupados por su necesidad de encontrar dólares. Tras ofrecerles todo lo que tenían para que se vayan rápido, los jóvenes agredidos tuvieron que esperar una eternidad para que los agresores terminen siendo se con el botín. El hombre consultado afirmó no saber cómo llegaron hasta su domicilio ni tampoco sí éstos se encontraban bajo los efectos de alguna sustancia.

“la policía está investigando. Revolvieron toda la casa y debieron dejar muchas huellas, criminalística estuvo trabajando aquí y me dijeron que es cuestión de horas para que los detengan”, agregó.

El hecho ocurrió a pocos metros de la sede de la gendarmería y del juzgado federal.

Antecedentes

Hubo 50 asesinatos durante entraderas a lo largo de 2012. Durante 2012 el delito conocido como “entradera” se volvió el más habitual para los delincuentes, pero también se tornó más violento: se registraron 50 muertes, a razón de una por semana, sólo en capital federal y el Gran Buenos Aires.

El crecimiento del consumo y la adquisición de bienes de alta gama, sumado a la desconfianza a los bancos y el auge del dólar paralelo hizo que muchos ciudadanos guardaran sus ahorros “debajo del colchón” y se convirtieran en el blanco preferido de los ladrones.

Según una estadística surgida de los casos difundidos por los medios de comunicación, el año pasado fueron asesinados unos 50 argentinos tras ser interceptados por delincuentes en la puerta de su casa. El número significa que hubo un muerto por semana, además de los heridos graves y secuestros. Según los datos que trascendieron en la prensa, en los últimos tres meses del año pasado, hubo 14 “entraderas” que terminaron en homicidios, tanto en capital federal como en el Conurbano bonaerense.

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