En el día de la Policía el jefe habló de sus cinco años de gestión y pareció despedirse de la tropa. Ya no quedan dudas, será ministro.
Aunque no lo dijo formalmente –ni lo aceptará en público todavía–se trató del último encuentro de Paredes como jefe de los policías de Córdoba.
A partir del próximo 10 de diciembre, el hombre que condujo la Policía a lo largo de los últimos cinco años, comenzará su carrera política de la mano del nuevo gobernador, José Manuel de la Sota. El cargo está cantado: Paredes será su ministro de Seguridad.
Para el próximo gobernador, que durante sus dos gestiones anteriores ya tuvo tres ministros de seguridad (un político profesional, Carlos Alessandri; un abogado, Sergio Busso y un bioquímico, Carlos Massei) la apuesta por Paredes implica un cambio en la política y también una continuidad, porque fue justamente De la Sota quien, en el año 2007 –después de un retiro masivo que dejó fuera de carrera a varios policías de más experiencia que Paredes– apostó por el actual jefe cuando éste era un comisario inspector de apenas dos años de antigüedad convirtiéndolo en el mandamás de la fuerza.
La noticia del retiro –que en realidad es un ascenso– de Paredes ya dejó de ser un rumor y fue confirmada por el propio jefe a sus hombres de confianza que son justamente los integrantes de la Estado Mayor Policial que en estos momentos se disputan la posibilidad de ser sus sucesores.
Discurso. El acto de ayer parecía un acto normal, muy similar al que se suele realizar todos los 16 de noviembre cuando cumple años la Policía.
Sin embargo, leyendo entre líneas el discurso de Paredes a la tropa, resultó evidente que fue también un discurso de despedida, un resumen de su gestión y al mismo tiempo un lanzamiento de su nuevo rol.
La gran particularidad estuvo dada en que, mientras Paredes habló de las cosas que consiguió a lo largo de “un lustro” (es decir cinco años) al frente de la Policía, el ministro Carlos Caserio habló de “cuatro años” de gestión.
“Viajo y después vemos”. Este diario habló ayer con Paredes, pero éste se negó a confirmar oficialmente lo que ya le dijo a sus colaboradores más cercanos.
“Me voy de viaje el viernes y, cuando regrese, vamos a ver qué hacemos”, fue su respuesta cuando se le pidió una confirmación. Algo similar dijo cuando le consultamos quién sería su sucesor. “Todavía no lo sabemos, pero vamos a respetar la jerarquía policial”, contestó.
De esas palabras y de las consultas realizadas en la Jefatura, surgen las especulaciones que siguen.
Qué será Seguridad. El próximo ministerio tendrá incidencia sobre la Policía y apuntará a la construcción de estrategias en la lucha contra el delito. Lo que pretendería el futuro gobernador sería que una persona respetada como Paredes en la Justicia pueda coordinar la tarea policial con el futuro fiscal General. Aunque en un primer momento la idea era subordinar al Servicio Penitenciario a ese ministerio, todo indica que eso no ocurrirá y los carceleros seguirán dependiendo del Ministerio de Justicia. En ese punto es muy posible que la jefatura del Servicio Penitenciario, siga en manos de Juan María Bouvier, el actual jefe.
La sucesión. La partida de Paredes dispara especulaciones sobre su sucesión. El actual jefe ha dicho que, aunque la decisión final será de José Manuel de la Sota, su idea es que la designación se realice “respetando la institucionalidad” y “la jerarquía policial”.
En otras palabras quiere decir que pretende que el nuevo jefe sea uno de sus hombres de confianza, integrante del actual Estado Mayor, y que sea el que más antigüedad tenga en la fuerza y en el cargo.
Según esa lógica el futuro jefe sería el actual subjefe, Daniel Pino y el subjefe, el actual Jefe de Investigaciones Criminales, Sergio Comugnaro.
Ayer en su discurso Paredes habló en general de sus colaboradores, pero sólo destacó a uno de ellos a uno.
“He contado con el apoyo fundamental del gobierno provincial, del subjefe (mi amigo) Daniel Pino y todos los integrantes del Estado Mayor y oficiales superiores”, dijo.
¿Pero y si Pino se va? La discusión estaría cerrada, si no fuera porque algunos dicen que Daniel Pino se iría a trabajar con Paredes al Ministerio y eso llevaría a Sergio Comugnaro a la Jefatura de Policía. Los mismos rumores dicen que el que sigue en la jerarquía es Carlos Berrocal, pero que éste podría ser pasado a retiro para que ese cargo sea ocupado por algunos de estos dos jefes: o el actual jefe de Tácticas Operativas de la capital (Juan Carlos Santillán) o el actual jefe de las Departamentales Sur (Ramón frías). El rumor dice también que tanto Carlos Colino, jefe de Caminera; como Nieto, jefe de drogas, están viviendo su último mes como policías en acción.


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