Choferes de las líneas 291, 520 y 228 realizaron ayer un paro de actividades en protesta por un violento asalto sufrido por un colectivero, en el que dos delincuentes le dispararon en el abdomen. Los conductores mantuvieron reuniones entre el gremio y la policía pidiendo más seguridad, antes de decidir retomar sus actividades.
Cuando el chofer –identificado como Pablo Suárez, de 28 años de edad- fue a despertar a los dos hombres, estos lo sorprendieron asaltándolo, ambos portando armas de fuego.
Luego de encañonarlo, lo hicieron apagar las luces internas y lo obligaron a sacar el colectivo de la parada, volviendo a circular. De acuerdo a lo averiguado por El Diario, los malvivientes lo llevaron a hacer un largo recorrido –se desconocen los motivos- por la autopista Panamericana, hasta el cruce con la ruta 197, volviendo por la ruta 9, para luego entrar al distrito nuevamente por la ruta 26.
Por causas que se tratan de establecer, antes de bajarse en el cruce de ruta 26 y Panamericana (con dirección al barrio La Loma, de Del Viso), los delincuentes le dispararon un tiro en la ingle, del lado izquierdo.
Ayer, algunas versiones indicaban que, aparentemente, el chofer fue baleado por uno de los ladrones que pretendía romper la máquina expendedora de boletos a los tiros, y uno de los cinco balazos que disparó rebotó y dio en su cuerpo.
Una vez con los ladrones fuera del vehículo, como pudo el conductor continuó manejando hasta la localidad de Luis Lagomarsino, donde frenó ya sin fuerzas y fue ayudado por personas que estaban a la espera de otro colectivo a unos cien metros de lugar, quienes lo llevaron a una sala de primeros auxilios, para luego ser trasladado al Hospital Juan C. Sanguinetti, donde permanece internado. Las fuentes consultadas afirmaron que está estable y fuera de peligro.
Paro
Producto del violento hecho, los choferes decidieron realizar una medida de fuerza, por lo que desde las primeras horas de la mañana no circularon unidades de las líneas pertenecientes a la empresa. Efectivamente, un comunicado expresaba que “los trabajadores de la empresa que abarcan las líneas 291, 520, 228 nos encontramos sin brindar servicio en reclamo de mayor seguridad en horas de la noche por la ola de asaltos que sufren los choferes de colectivos”.
Mientras tanto, en la terminal de ómnibus de Pilar, la oficina de la 291 tenía colocado un cartel con letras rojas que indicaba que la línea “hoy no presta servicio”. Al no dar mayores precisiones, los pasajeros se preguntaban sorprendidos qué sucedía con los colectivos, y luego de un rato esperando optaban por tomar otras líneas o viajar en remís.
Gestiones
Durante la tarde de ayer se llevaron a cabo diversas reuniones entre el gremio de choferes, empresarios y autoridades policiales del distrito.
El primer encuentro se dio en la sede de la Policía Departamental, en Pilar centro, con la presencia de su titular Gustavo Reale, el jefe distrital, Jorge Aguilar, representantes de la empresa y delegados gremiales. Allí, los uniformados se comprometieron a intensificar los patrullajes nocturnos en las zonas de ruta 26, Presidente Derqui y parte de Villa Rosa.
Luego, Aguilar se dirigió rumbo a Escobar, a la sede de la empresa de transporte, donde charló con el grupo de choferes que se encontraba en el lugar a la espera de una decisión.
En ese encuentro, delegados de los colectiveros más representantes de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) dialogaron con el jefe distrital, quien expuso lo mismo que en Pilar. Anoche, al cierre de esta edición, el servicio continuaba paralizado.
Antipánico
Luego del violento asalto a un colectivero y posterior paro, la empresa La Central de Escobar se comprometió a instalar en una semana un botón de pánico en las unidades de las tres líneas, dispositivo que ante un hecho de inseguridad aprieta el chofer dándole aviso a la policía, a través del 911.
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