Paraná enviará agua dulce en cisternas a ciudades vecinas

Paraná enviará agua dulce en cisternas a ciudades vecinas
La calidad del recurso no es buena en Oro Verde, San Benito y Colonia Avellaneda, debido a que se extrae de pozos. En tres años podrían hacerse obras de infraestructura para una solución definitiva
a mala calidad del agua potable de Oro Verde, San Benito y Colonia Avellaneda redunda en quejas recurrentes de los vecinos y es un tema prioritario en la agenda de sus intendentes, que buscan encontrar una solución para los problemas en este servicio esencial.

Desde febrero, cuando se concretó la primera reunión de los jefes comunales de las tres localidades con su par Blanca Osuna, se estableció la conformación de un ámbito de trabajo conjunto para abordar diferentes temas como el suministro de agua, la problemática de los residuos sólidos urbanos, el tratamiento de cursos de arroyos y afluentes y el transporte interurbano.

En este marco, esta semana podría volver a definirse un nuevo encuentro. Así lo confirmó a UNO el intendente de Colonia Avellaneda, Edgardo Dellizzotti, quien señaló: “La alternativa para paliar esta situación es que Paraná nos pueda proveer de agua dulce, pero sabemos que esto demandará su tiempo, por lo que buscamos otras opciones para mejorar la calidad del servicio, a través de distintos tratamientos que nos están dando buenos resultados”.

Mientras tanto, hasta que la solución definitiva pueda implementarse, se determinó que en un plazo más acotado la comuna de la capital provincial va a proveer del recurso a estas tres ciudades “satélite” a través de camiones cisterna. En este sentido, el secretario de Planeamiento e Infraestructura de la comuna, Guillermo Federick, dijo a UNO que “gracias a la planta potabilizadora, Paraná tiene la capacidad suficiente para garantizar el abastecimiento a estas tres localidades. En una primera instancia se irá complementando la provisión a través del envío de determinado volumen de agua a granel, que se va a trasladar en camiones cisternas directamente desde la planta para mezclarla en la red potabilizadora que tienen estas tres ciudades, a modo de bajar la dureza que tienen las aguas que se extraen de pozo y regular su cantidad de arsénico”.

“Se trata de un solución progresiva, ya que con el auxilio financiero tanto del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (Enohsa) como el de la Provincia, vamos a ejecutar las redes de enlace directamente desde Paraná hacia Oro Verde, San Benito y Colonia Avellaneda, lo cual ya está planificado y proyectado”, añadió el funcionario, quien dijo además que “aún no hay montos definitivos, pero sí existe el compromiso de concretar estas obras de enlace antes de culminar esta gestión”.

Capacitan inspectores

Consultado acerca de si se labran actas y se cobran multas por un consumo desmedido de agua potable, Federik señaló que “esto no ocurre porque el Estado municipal cuenta con solo 18 cuerpos de inspectores en toda la ciudad y son insuficientes”. Indicó que “el miércoles comienza una capacitación de los inspectores para poder dar una solución integral a distintos temas que afectan a la ciudad: tránsito, seguridad vial, transporte público. De esta manera vamos a poder ser más estrictos como contralores, pero la intención no es llevar adelante una acción punitiva, sino lograr la concientización y el trabajo solidario”.

En la capital provincial no se afectará la provisión del servicio

Una de las dudas que surgió cuando se planteó que Paraná pueda proveer de agua dulce a San Benito, Colonia Avellaneda y Oro Verde, fue si esto afectará el suministro a los vecinos de la capital provincial.

En este orden, Guillermo Federik aseguró que “el sistema tiene como puntos fuertes tanto la provisión desde la planta potabilizadora como su impulsión hacia los hogares y en este sentido no habrá inconvenientes, a pesar de que Paraná es una de las cinco ciudades del país que registra mayor consumo per cápita, cuestión que se incrementó justamente con la planta potabilizadora”.

“Sí existen dos puntos más vulnerables en los cuales estamos trabajando. Uno es la toma de captación de agua cruda, que presenta problemas por la baja altura del río, que se están contrarrestando con el uso de una draga”, señaló el funcionario.

Redes

“El otro –añadió– es el estado de las red distribuidora, cuyo 40% es vetusta, y además de generar inconvenientes en el suministro de agua hacia los hogares, provoca roturas en la trama vial pavimentada”, remarcó el funcionario, quien expresó que “para poder revertir esta situación hay un proyecto de corto y mediano plazo para sustituir esta red de distribución, con el financiamiento de Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (Enohsa)”.

“El mes próximo ya vamos a hacer una prueba con el personal municipal para reemplazar esta infraestructura obsoleta; son trabajos que pueden hacerse a cielo abierto, excepto en el centro de la ciudad. En función del resultado que tengamos vamos a poner en marcha las obras y esperamos que en un período de dos o tres años se puedan culminar los trabajos”, planteó.

Por último, señaló: “El agua es un recurso muy valioso y la inversión que lleva potabilizarla muchas veces se ve desvirtuada con el lavado de veredas o de vehículos, o con el derroche en los recambios en las piscinas, que tiene que ver con un uso irracional de la población, por eso debemos crear conciencia”.

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