El río Paraguay sigue bajando y ya hay problemas en la navegación

Preocupa la bajante del río Paraguay, que desde ayer mide apenas 1,80 metros en la escala del puerto de Formosa, la cual se recuperó el miércoles pasado. Según indicaron a La Mañana ya hay problemas en la navegación de barcos cargueros por la presencia de bancos de arena. Mientras tanto, los medios paraguayos califican al fenómeno como “el más grave del siglo: en el puerto de Asunción el río llega apenas a los 0,40 metros.
El prefecto principal Armando Luis Ojeda informó a este diario que “efectivamente ya hay barcos con problemas en virtud al calado determinante en los pasos críticos”, y que actualmente un barco petrolero se encuentra en puerto Diamante, jurisdicción de Formosa, que está fondeado esperando instrucciones para continuar su camino aguas arriba. “No está varado”, aclaró.

El jefe de la Prefectura precisó que recién el miércoles pasado se recuperó la escala del río, y que actualmente el curso de agua tiene 1,80 metros de profundidad y se encuentra estacionario. “Siguen aflorando bancos de arena. Con la bajante también se reduce el ancho navegable del canal, y esto repercute en la situación de los barcos más grandes”, afirmó.

Si bien Ojeda reconoció que existe “una preocupación por esta bajante”, remarcó que todavía en Formosa se está lejos del registro histórico más reciente: en 1.999 el curso de agua había alcanzado los 0,79 metros. “Estamos todavía por encima de este dato histórico. Ojalá no lleguemos a este punto. Calculamos que esto muy pronto se estacionará y comenzará a crecer de a poco. Esperamos que en febrero tengamos más agua”, dijo.

Pérdidas

Medios paraguayos señalan a esta bajante como una “la más grave del siglo” e informaron que esta situación habría producido en las últimas semanas una pérdida de 500 millones de dólares al comercio exterior paraguayo.

El nivel actual en el puerto de Asunción es de apenas 40 centímetros, mientras que en el puerto de Pilar las aguas se mantienen por debajo de la escala de 3,15 metros desde el pasado 16 de diciembre, según datos de la Dirección de Hidrografía y Navegación de la Armada Paraguaya. Según los diarios del vecino país, la tendencia del río sería seguir bajando, lo cual complicaría aún más la situación económica.

El presidente del Centro de Armadores del Paraguay (CAP), Guillermo Ehrecke dijo que esta situación se produciría, además de las escasas precipitaciones, por la falta de trabajos de dragado del cauce. En cuanto a las pérdidas que ya ha producido el escenario actual, el presidente del CAP dijo que el ciento por ciento de lo que se facturaba en concepto de flete “está desaparecido”, lo que implicaría unos 50 millones de dólares. “Fuera de eso está la mercadería que nos puede entregar, la pérdida de contratos, las mercaderías perecederas que se pierden, etcétera”, agregó.

Además de los 50 millones de dólares que puede significar a todo el sector de logística del Paraguay, lo que se pierde en oportunidad de negocios se puede estimar hasta 300 millones de dólares para la economía del país, añadió Ehrecke.

El comercio exterior paraguayo está cerca de los 20 mil millones de dólares incluyendo la importación y la exportación de productos y en lo que dura esta situación se habría ya perdido fácilmente unos 500 millones de dólares, acotó a los medios paraguayos.

En virtud de la bajante, la Prefectura realiza trabajos de prevención para evitar inconvenientes en la navegación. Cuando los barcos ingresan al sistema local, aconsejan que se navegue con precaución, sobre todo en los pasos críticos. “Refrescamos la información a quienes ya conocen estos pasos, sobre todo en relación a la lectura de la escala del puerto local”, explicó Ojeda.

También a los particulares están destinadas estas recomendaciones, quienes deben tomar todos los recaudos para navegar en un río que por su irregularidad puede tener bancos de arena nuevos, en lugares donde antes no existían.

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