El Paraguay, sin escala desde hace 15 días por la pronunciada bajante

Desde Prefectura informaron que muchos son los capitanes que evitan viajar de noche, por temor a los bancos de arena. La altura del río Paraguay continúa con la tendencia en bajante y desde hace quince días no tiene escala, porque el nivel del agua bajó tanto que el hidrómetro quedó al aire libre y no brinda ya ningún tipo de información.
La última medición realizada y publicada data del 12 de diciembre, cuando el río midió 2,83 metros y actualmente se desconoce su altura. Desde la Prefectura Formosa indicaron a La Mañana que son muchos los capitanes que evitan viajar de noche, por temor a los bancos de arena, y recomiendan extremar los cuidados para la navegación.

El último día que se registró la altura del río Paraguay fue el 12 de diciembre. A partir de entonces, el nivel del agua bajó tanto y tan rápido que no pudo ser medido otra vez, y desde el Centro de Informaciones Meteorológicas no volvieron a publicar su altura. Si bien no se sabe con certeza cuál es la profundidad actual del río Paraguay, especialistas estiman que rondaría los 2,50 metros, aproximadamente.

La pronunciada bajante modificó de forma radical el paisaje costero, y desde hace días hay una pequeña playa en la costa argentina, que generalmente tiene características de barranca.

Las modificaciones sufridas en el cauce por el fenómeno natural que, según indicaron los expertos a este diario días atrás, se trata de un comportamiento "completamente natural", ya comenzaron a traer consecuencias para la navegación.

Desde la Prefectura revelaron que son muchos los capitanes de embarcaciones de importante tamaño que prefieren anclar ni bien entra la noche y así evitar navegar a oscuras, por temor a los bancos de arena que podrían haberse formado. De esta manera, recién después del amanecer vuelven a embarcarse.

Las aguas del río descendieron en las últimas semanas entre 8 a 10 cm diarios, por lo que se estima que podrían seguir bajando en los próximos días hasta los 2,50 metros. El comportamiento que hoy presenta el río Paraguay se encuentra dentro de lo esperado para esta época del año. Hasta el momento no se registraron lluvias importantes en las proximidades ni en la zona donde nace el río.

Por ahora, y a pesar de las modificaciones en el cauce y la aparición de bancos de arena, la navegabilidad comercial y deportiva sigue llevándose adelante con total normalidad y hasta ahora no se registraron mayores inconvenientes.

Recordaron que se deben extremar los cuidados al salir a navegar por las aguas del río y sus afluentes por la aparición de bancos de arena, como así también llevar a bordo de manera obligatoria salvavidas para los menores de edad al igual que elementos necesarios para la seguridad de los navegantes.

Nuevos paisajes

El marcado retroceso de las aguas del río Paraguay hizo que en torno a las obras de la nueva Costanera surja un paisaje totalmente renovado que sale a la superficie brindando una postal diferente y no menos interesante y colorida.

Diferentes tonalidades de verde, la apreciación de diversas especies arbóreas que ahora se pueden observar y el cauce del río que comienza a cambiar, dan un aspecto totalmente renovado al lugar y que atrae a nuevos visitantes.

Es por eso que con el correr de los días y estos cambios que se produjeron en el lugar es posible el avistaje de varias especies de aves y animales que fueron copando el lugar.

Al descender las aguas del río como las del riacho Formosa, importantes pedazos de tierra quedaron expuestos como así también se formaron pequeños espejos de agua que fueron quedando aislados y se convirtieron en el punto de mayor atracción donde es posible avistar las más diversas aves que se acercan hasta allí en busca de alimento.

Gran cantidad de mbiguás y garzas blancas, son las aves que más presencia tienen en el lugar y hasta algunos testigos juran haber distinguido a la distancia la versión rosada de esta estilizada y delicada especie.

Y, quienes tengan la vista entrenada y cuenten sobre todo con mucha paciencia pueden tener hasta la suerte de avistar a los numerosos yacarés que tambié

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