Paraguay en clima de amenaza

El primer mandatario tuvo que salir a confirmar la fecha de las elecciones presidenciales de 2013 ante una ola de rumores que surgió desde el Congreso, dominado por la derecha.

En medio de un clima político cargado de rumores y profundamente enrarecido desde el viernes, cuando el desalojo de un grupo de campesinos que reclamaba tierras usurpadas por un latifundista culminó con la muerte de 17 personas, el gobierno paraguayo de Fernando Lugo se vio obligado ayer a garantizar que las elecciones de 2013 se harán tal como está previsto constitucionalmente. En este marco, la fiscal actuante en aquella trágica jornada renunció, tras recibir amenazas de muerte sobre las que no precisó su origen.

Ayer, cuando arreciaban las versiones sobre la suspensión de las presidenciales si continuaban los episodios de violencia en las áreas rurales, el jefe de Gabinete, Miguel López Perito, citó a una conferencia de prensa para asegurar que el gobierno hará todo lo necesario para mantener la seguridad, evitar que se repitan episodios como el del viernes y garantizar que las elecciones del 21 de abril de 2013 se realicen “tal como está previsto en el calendario democrático”.

Casi simultáneamente, la fiscal Ninfa Aguilar, que encabezó el frustrado censo de campesinos que fueron desalojados en medio de una sangrienta balacera, anunciaba su renuncia. “Me amenazaron por mi actuación en el caso y como debo criar a niños aún pequeños, me voy de la zona”, dijo, en referencia al poblado de Caraguaty, situado 380 kilómetros al noreste de Asunción.

Las versiones sobre la suspensión de las presidenciales se originaron en el Congreso donde, sin embargo, nadie se hizo cargo de ellas. Pese a eso, fueron amplificadas por la prensa opositora, la misma que fue acusada de avivar las tensiones en Caraguaty para provocar el cambio de ministro del Interior y la designación de Rubén Candia Amarilla, un ex juez afín al derechista Partido Colorado e implicado en múltiples hechos de corrupción.

Ayer, el diputado José López Chávez, presidente de la Comisión de Defensa Nacional, avivó el clima al asegurar que “en Caraguaty encontré ánimo de guerra entre los campesinos”. López Chávez, de la Unión Nacional de Ciudadanos Éticos, el partido fundado y dirigido por el ex general golpista Lino Oviedo, agregó que “si no se responde a sus exigencias, vamos hacia una guerra civil, hacia una situación de caos y anarquía”.<

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