Paso de la Patria se galardonó durante el primer fin de semana del 2012 como la playa del norte argentino más visitada. El clima agradable, con una asombrosa brisa fresca y el agua del río a tono, deslumbró a los playeros, quienes optaron, luego de la hora pico de sol, por terminar la tarde en los paradores que dieron color y fiesta a todo el panorama.
Con una explosión nunca vista en otros años, los paradores coparon la vista de los veraniegos. Con su irresistible presencia, el de Coca Cola estalló con su rojo distintivo de toda su ornamentación que incluye además a las cantineras y mozas que hacen del entorno mucho más placentero. Luego de una zambullida por las aguas del río Paraná, muchos optaron por seguir su estadía en los tablones de estos paradores, donde tanto personas adultas, jóvenes y niños disfrutaron sobre silletas, cómodos livings playeros y la infaltable degustación de los más variados aperitivos que un restó pueda ofrecer.
Arena, madera y refrescos fueron los ingredientes más aclamados durante el fin de semana. “Vengo todos los veranos al Paso, pero este sin dudas es el mejor. Hay una organización diferente. La playa continúa en los paradores y eso te da la posibilidad de extender tu permanencia acá. Podés almorzar, tomar sol sobre las reposeras en la planta alta del parador. ¡Está increíble!”, aclamaron Germán y Fernando, dos chaqueños amantes de las aguas correntinas.
“Acá nos quedamos hasta la noche. Somos de Paraguay y este es el segundo año que venimos a Paso de la Patria. El agua es excelente, tenés la bebida cerca y las mujeres más bellas. No nos vamos más”, dijeron Javier y Guillermos, primos y eternos festejantes del nuevo año.
Jéssica, Carlos, Alexandra y Milton, sentados en sus respectivas reposeras en una esquina exclusiva y privilegiada del parador donde además de la comodidad, disfrutan de una pizza recién salida del horno. “Esto es vida”, fue lo primero que dijeron, mientras se corrían los anteojos de sol para mostrar sus rostros tan alegres como descansados. “Paso sin dudas quiere crecer y esta alternativa que da a los jóvenes es única”, resumió Carlos en nombre de todo el grupo.
En medio de la gran multitud, entre esterillas, tereré, bronceadores, y alguna minúscula bikini encontramos a Nazareno, de Buenos Aires, que daba su parecer de esta “recién conocida playa norteña”. “Es muy diferente a la costa argentina”, comenzó Naza su evaluación. “Esto es vacacionar porque lo que encuentro acá es tranquilidad. Yo acá realmente descanso. La belleza del mar yo la traslado a la armonía y el relax del río del Paso”.
Si festejaste demasiado la llegada del 2012 y te quedaste dormido, el verano te espera para que disfrutes a pocos kilómetros, de buena música, servicio de bares, picadas regionales, deportes y pasatiempos con la mayor seguridad que una reconocida playa puede garantizarte. Ahí estaremos, buscanos.
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