Por (malos) usos y costumbres, hay ciertas esquinas que se convierten en basurales en donde los vecinos arrojan todos los desechos, acumulando de esta manera gran cantidad de residuos que se convierten en un peligro para la salud.
Cuando, además, esas esquinas son terrenos baldíos o deshabitados es más factible que muchos se sientan habilitados a tal conducta. Este es el caso de la intersección de Luján y Rauch, en Llavallol.
Para desinstalar el hábito de la esquina como basural del barrio, empleados municipales y cooperativistas de Argentina Trabaja realizaron la limpieza de la zona, que quedó libre de montículos de todo tipo, que incluían escombros y ramas.
Según explicaron desde la delegación, las tareas de mantenimiento continuarán de manera periódica para evitar que se vuelva a formar allí un basural.
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