Para el fin de semana de carnaval las reservas hoteleras trepan al 80%

Así lo informó Eduardo Palena, vicepresidente de la Asociación Hotelera Gastronómica. Dijo que entre semana, el nivel de ocupación no supera el 60%. Por su parte, desde los balnearios mostraron satisfacción por alquileres de espacios de sobra
La primera quincena de febrero está a mitad de desarrollo. Pasado el fin de semana, llegarán las estadísticas municipales y los balances sectoriales que indicarán si este tramo de verano fue aquello que todos se esperaba. Mientras tanto, el nivel de ocupación oscila entre el 60% y el 65%, y representa porcentajes inferiores de consumo en el rubro gastronómico, desde el que aseguraron que “el turista se saltea el almuerzo para abaratar costos”.

De todos modos, los operadores de servicios estiman que el fin de semana largo por los festejos de carnaval permitirá repuntar “este austero febrero” marplatense.

Eduardo Palena, vicepresidente de la Asociación Hotelera Gastronómica, reveló que para las minivacaciones del viernes 24 al lunes 27 inclusive, las reservas de alojamiento ya trepan al 80%. “Tenemos buenas expectativas, similares a las que tuvimos durante todos los fines de semana, porque esta temporada se trabajó bien de viernes a domingo. Entresemana, la ocupación se reduce mucho y se nota”, comentó el empresario, dueño de un reconocido hotel de calle Córdoba.

Según indicó, de lunes a jueves, y en líneas generales, las plazas de alojamiento contratadas no superan el 65%. “Excepto en los cuatro y cinco estrellas, hoteles que mantienen un nivel de ocupación cercano al 75%”, aclaró, aunque sin elogiar a la primera quincena del segundo mes del año. “Viene bien, pero tranquila”, completó.

“El inicio anticipado de clases, como dijimos siempre, nos afecta y mucho. Pero por lo menos, con este feriado de carnaval podremos trabajar un poquito más. La gente va a aprovechar a visitar Mar del Plata”, consideró Palena.

Por último, y sobre el desarrollo general de la temporada, el empresario dijo: “Las expectativas, por el momento, no se cumplieron. Tuvimos un diciembre muy bueno, y una temporada que no fue lo que esperábamos, aunque reconocemos que no fue mala. Cuando estén los balances estadísticos, creemos que nos vamos a topar con números inferiores a 2011”, concluyó.

ALQUILER POR DÍA

Por su parte, y en contraposición a lo expuesto por Palena, el presidente de la Cámara Empresaria de Balnearios, Restaurantes y Afines (Cebra), Jorge Ricchilo, aseguró que “febrero está sorprendiendo al sector porque los días acompañan y la gente aprovecha la playa, también alquilando espacios de sombra por día”.

“La verdad es que la primera quincena, hasta el momento, viene bien. Y dicen que el durante el fin de semana el tiempo también será bueno, por lo que entendemos que vamos a tener un buen saldo”, expresó el empresario, que dijo que los precios por espacio de sombra se abarataron en un 15% respecto a enero.

Hoy, alquilar una sombrilla por día cuesta unos $120, cuando hasta hace una semana valía unos $150. Contratar un servicio de carpa sale $160. En enero, no menos de $200.

“Esa adecuación de precios también motiva al alquiler, que durante febrero se da mucho por día”, confió Ricchilo.

Turistas cambiaron playa por paseos comerciales

El clima desafió una vez más los pronósticos. El alerta meteorológico y los relámpagos que en la noche del martes iluminaron el cielo de la ciudad, finalmente quedaron en una lluvia de madrugada. Y si bien ayer amaneció nublado, las nubes fueron dejando lugar al sol, aunque la temperatura no aumentó en grandes proporciones.

Con un día fresco, los turistas decidieron recorrer los principales paseos comerciales de la ciudad y aprovechar las ofertas que ya se exhiben en las vidrieras de los comercios.

La caminata por el centro, abrigo en mano o campera puesta, fue uno de los principales atractivos de la tarde. Pero también se aprovechó el día sin playa para conocer el puerto de la ciudad, y fotografiarse junto a las tradicionales lanchas amarillas, a pesar del viento.

En el trayecto, el paso por la avenida Juan B. Justo –denominada popularmente como la avenida del pulóver- fue inevitable. Las vidrieras exhiben las prendas que, a pesar de la industrialización de los textiles y que la época del año no condice para comprar abrigos, siempre son buscadas por los veraneantes.

La calle Güemes, que ya se ha expandido hasta Olavarría y las arterias aledañas, estuvo atestada de gente. Allí se recorrieron locales de indumentaria y se pudo disfrutar de las ya tradicionales confiterías de la zona.

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