Un ejecutivo brasilero amenazó con levantar la terminal de Fiat. El “gober” dijo que “no hay peligro”.
Es que la terminal italiana es una de las que más trabajo (directo e indirecto) genera en el polo industrial cordobés.
Sin embargo, ayer, Schiaretti le quitó entidad rápidamente a las palabras del CEO de Fiat diciendo que “no hay peligro de que eso suceda”.
“Argentina y Brasil tiene diferencias como en un matrimonio”, opinó el gobernador tras manifestar que hubo consultas con la Nación y con la empresa luego de difundidos los dichos de Cledorvino Belini, el presidente de la automotriz italiana en Brasil.
Schiaretti también dijo que su ministro de Industria, Comercio y Trabajo, Roberto Avalle, se comunicó con la cartera de Producción del Gobierno nacional y le manifestaron total tranquilidad. Algo similar ocurrió cuando consultaron con los máximos directivos de Fiat en Argentina.
“Hago votos para que se resuelvan los diferendos entre Brasil y Argentina, ya que somos socios y ninguno de los dos países tiene destino si no es abrazado con el otro”, manifestó.
Mucho trabajo. La fábrica cordobesa produce mensualmente más de 10 mil unidades de los modelos Siena y Palio, a razón de 560 por día, y emplea a casi dos mil operarios. El 80 por ciento de los vehículos ensamblados en Ferreyra se vende en concesionarias brasileñas, quienes por estos días tienen demoradas las entregas a sus clientes por la falta de unidades fabricadas en Argentina.
Fuentes de la empresa en el país aseguraron que el playón de Ferreyra todavía tiene lugar para guardar autos a la espera de que se destrabe el conflicto, e incluso aseguraron que en los últimos días han podido hacer embarques hacia Brasil.
Comentá la nota