Así lo manifestó el Ministro de Desarrollo Social provincial, respecto a las cifras dadas a conocer en el inicio de la semana por el INDEC.
Según la Encuesta Permanente de Hogares, en el primer semestre del 2010 la cantidad de pobres e indigentes siguen descendiendo, para ubicarse en 12 y 3,1 por ciento, respectivamente.
Para el caso del Gran Santa Fe, las cifras oficiales hablan de un descenso de 5,3% a 3,8% para la indigencia mientras que se registra una suba en Rosario de 5,6% a 6,2%. Un panorama similar se evidencia en el rango pobreza.
Con esos números y comparándolos con otras alternativas de medición, que habla de tres veces más pobres e indigentes que el INDEC, el ministro de Desarrollo Social de la provincia de Santa Fe, Pablo Farías, se mostró inquieto por las cifras y dijo que números de esta magnitud "a veces sorprenden, sobre todo en Santa Fe y Rosario". De este modo calificó como "un poco extraño algunos cambios que se producen de un trimestre a otro" y son revelados por la medición del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos.
"Son movimientos, por ejemplo, con el índice de empleo que aparece como medio caprichoso, pero creo que puede haber alguna cuestión con respecto a la forma de medición" evaluó. A modo de ejemplo indicó que "la pobreza se mide por el ingreso del grupo familiar pero con una canasta dada por el INDEC que sabemos que está atrasada". No obstante sí reconoció que "la situación es mejor que hace dos años atrás" y que "se nota un impacto distinto en la población, por ejemplo, respecto de la asignación universal".
Un punto que influye negativamente en las mediciones de pobreza e indigencia en los asentamientos urbanos es la migración interna que se da entre provincias o entre localidades de un mismo distrito.
Farías se refirió a esta realidad y mencionó que para la capital santafesina "se nota que personas se asientan en la ciudad pero no tiene un impacto tan fuerte como en Rosario donde se nota la migración interna de grandes grupos". A modo de ejemplo mencionó que "Rosario tiene una comunidad que proviene de Chaco y Formosa que es bastante grande y provoca que familiares se trasladen a asentarse en villas, lo que hace que sea más dinámico el movimiento en villas de emergencia", concluyó Farías.

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