El jefe de gobierno de Rusia afirmó que es "deseable" la reunificación, 20 años después de la caída de la Unión Soviética. Y no descartó una anexión de Osetia del Sur
"Depende totalmente de la voluntad del pueblo bielorruso", aclaró el jefe de Gobierno ruso, según informó la agencia de noticias Interfax, en sintonía con el llamado "principio de autodeterminación de los pueblos", que rige en el derecho internacional.
Rusia y Bielorrusia tienen una unión aduanera, a la que también pertenece la ex república soviética Kazajstán. Ese acuerdo implica la apertura de las fronteras para su ciudadanos, que tienen libre tránsito entre los tres países.
No es un dato menor la actual situación de Bielorrusia, que con una población de diez millones de habitantes, atraviesa una de las crisis financiera y económica más importantes desde su independencia en 1991. La unidad con Rusia podría devolverle la estabilidad.
En sus declaraciones en un campamento juvenil, Putin también se refirió a la situación de la región separatista de Osetia del Sur, autoproclamada como una provincia independiente de Georgia, que perdió la soberanía de esas tierras y de Abjasia luego de una guerra con Rusia a mediados de 2008.
Moscú reconoció la independencia de ambos territorios y trasladó tropas hasta el lugar, donde aún permanecen.
El político sostuvo que la anexión es posible, aunque al igual que en el caso anterior, aclaró que "la decisión depende de sus ciudadanos". En este sentido, varios activistas de Osetia del Sur han declarado su voluntad de unirse no con Rusia, sino con Osetia del Norte.

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