| Bajo la postura que tanto en la nación como en la provincia no existen causas algunas que justifiquen una reforma constitucional, desde el Frente Amplio Progresista de Tucumán plantearon su oposición a la aventura oficialista que persigue la permanencia en los cargos ejecutivos.
Caracterizaron, asimismo, de "hipocresía oficial" al discurso que se expone cuando se menciona a los derechos de los pueblos originarios, el acceso a la vivienda y a la seguridad social como supuestos que justifican la pretensión reformista.
"Ni Cristina Fernández ni José Alperovich pueden resolver, tras tres gestiones consecutivas de gobierno, sus sucesiones porque el populismo nunca tiene un sucesor. Asistimos entonces a una profundización en la caída de la calidad institucional, el resto es mera palabrería", señalaron desde el FAP. Por este motivo, la agrupación reafirmó su vocación frentista con el objeto de coincidir en un acuerdo programático con todas las fuerzas políticas de tinte progresistas que "quieran defender los derechos y garantías de un sistema republicano en serio. Está en juego la alternancia democrática, única garantía para evitar el autoritarismo y la corrupción", señalaron.


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