Es lo demandado por una familia neuquina tipo de 4 integrantes. Lo señaló la directora provincial de Estadística y Censos, María Inés Ilunday. Para no ser indigente se requieren $1.131.
Neuquén > Las mediciones neuquinas sobre inflación y pobreza difieren radicalmente de las cifras nacionales. En declaraciones realizadas a la emisora LU5, la directora de Estadística y Censos provincial, María Inés Ilunday, detalló las cifras obtenidas por el organismo a su cargo.
Inflación y alimentos
Durante febrero, el índice general de precios registró una suba del 2,61 por ciento en relación a enero. Entre los rubros que más impulsaron el indicador se destacaron, al igual que a nivel nacional, los alimentos, que aumentaron su valor el 3,96 por ciento. También se destacó la indumentaria, que se incrementó en 2,97 por ciento a pesar de no ser el segundo mes del año un período crítico para el rubro, como pueden ser los meses de cambio de temporada. A modo de comparación los números registrados a nivel nacional fueron de 1,2 por ciento para el IPC, dentro del cual se destacaron los alimentos, que crecieron el 2,6 por ciento. Suponiendo la corrección de las dos mediciones, puede concluirse que la inflación en Neuquén es un problema mucho más grave que a nivel nacional. Una segunda interpretación es que los números del INDEC medidos en el GBA contienen alguna distorsión vinculada a los acuerdos de precios para productos básicos que no disfrutan los consumidores neuquinos.
Pobreza e indigencia
Un segundo dato brindado por la funcionaria fue el de la valorización de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y de la Canasta Básica Total (CBT). La primera se utiliza para la medición de la indigencia y la segunda, que incluye a la primera más algunos servicios, para medir la pobreza. Así, para no ser indigente, una familia tipo neuquina necesita 1209,18 pesos. Para poder comprar la CBT y no ser pobre requiere 2.456,26 pesos. El valor de estas canastas medido en la zona metropolitana de Buenos Aires fue, según el INDEC, de 515,59 y 1.131 pesos, respectivamente.
Para evitar los comentarios sobre la "sensación térmica" de los precios, Ilunday explicó que la CBA es elaborada sobre los consumos de los hogares de menores recursos. Sobre los 131 productos que se utilizan para medir el nivel general de precios, sólo unos 30 se utilizan en esta canasta. Se incluyen, por ejemplo, los cortes de carne más económicos, en lácteos sólo leche y queso fresco, pastas secas, etc. "No son los consumos de una familia de clase media", aclaró la especialista.
La medición de la CBA se realiza sobre la base de las necesidades calóricas y proteicas para una familia tipo de 4 integrantes, dos adultos y dos niños de 5 y 9 años en etapa escolar.
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