Para Petraglia, la estructura legal de los municipios es “antigua y obsoleta”

Respecto al tema de la coparticipación provincial, el abogado y presidente del Concejo Deliberante opinó que se premia al municipio que está peor y se castiga al que hace bien las cosas.
El debate que se avecina en las Cámaras Legislativas del Congreso provincial bonaerense es el proyecto de reforma de la Ley Orgánica de Municipalidades, donde seguramente cada bloque partidario pondrá en el tapete las distintas realidades comunales.

En el orden local, desde el oficialismo meonista, la postura es la fijada históricamente por la Unión Cívica Radical: Autonomía Municipal, pero advierten que esto debe ir acompañado por una modificación en la Ley de Coparticipación Provincial.

“No hay Estado sin tesoro”, advierte Pablo Petraglia, abogado y presidente del Concejo Deliberante de Junín, en diálogo con DEMOCRACIA.

Sin embargo, el tratamiento de este espinoso tema es obligado y significará una oportunidad única para cambiar y ordenar los municipios según los tiempos que corren.

“La posición oficial del radicalismo es que las municipalidades tienen que tener su autonomía. En lo referente a las municipalidades, la Constitución Provincial posee normas que datan de 1934 y la Ley Orgánica de las Municipalidades es en realidad un decreto de facto de 1958. Esa es la estructura legal de los municipios, y no existe en ningún otro lado del país, la provincia bonaerense ha quedado congelada en el tiempo”, destacó el entrevistado.

“Es una misma ley que sirve tanto para La Matanza (dos millones de habitantes) como para Tordillo (1.700 habitantes), para los municipios costeros como para el interior. La oportunidad histórica (de modificarla) fue en 1994, cuando se reformó la Constitución de la Provincia de Buenos Aires, pero el pacto entre Duhalde y Rico sacó expresamente el art. 190, relativo al régimen municipal, por lo tanto, seguimos con una ley antigua, obsoleta y que no da respuestas a la problemática de la Provincia”, recordó.

Autonomía sin poder

El doctor Petraglia explicó que si bien la Provincia tenía algún grado de autonomía municipal este no era de carácter institucional.

“Modificar la Ley Orgánica Municipal en tanto y en cuanto no se modifique la Constitución Provincial, no sirve. Se podrá mejorar en mucho pero siempre estará la atadura de la Constitución Provincial que fija un poder dividido en dos y no en tres, porque no existe la Justicia Municipal propiamente dicha, ni el poder tributario originario, entre otras cosas”, explicó.

Ante la pregunta de qué serviría tener autonomía sin fondos ni recursos para la gestión, el doctor Petraglia respondió: “Tendríamos que implementar sistemas parecidos a otras provincias donde el Impuesto Inmobiliario, por ejemplo, es local. Además está el tema del diseño institucional municipal, que es particular a cada municipio, que la gente decida si quiere tener un defensor del pueblo; un concejo deliberante grande, mediano o chico; el mandato de los concejales, si pueden o no ser reelegibles”.

Respecto a los foros vecinales, aludidos por el diputado Golía (ver nota aparte), Pablo Petraglia dijo: “Hay que ver qué foro vecinal y con qué atribuciones. Si hay muchos foros pero son meras asambleas discursivas, es lo mismo que una mesa de café creada por una ley u ordenanza. Hay que ver qué es lo que se quiere interpretar por foro. En realidad en la Provincia, hay que barajar y dar de nuevo”.

Responsabilidades

“Los intendentes tienen muchas responsabilidades, teniendo en cuenta las múltiples demandas que tienen. Las tareas municipalidades no son más de alumbrado, barrido y limpieza. Ahora los intendentes se tienen que ocupar de cuestiones que los exceden largamente: trabajo, salud, educación, seguridad, etc. Esto, porque la propia sociedad lo demanda. Pero no tienen los elementos ni los recursos, lo único que pueden cobrar son tasas, y lo recaudado en las tasas es para brindar los servicios”, aseguró.

“El resto de los fondos derivan de la coparticipación provincial -decidida según unos coeficientes que habría que ser mago para entender la cuenta- que no siempre respetan la realidad del distrito. Por eso, la Ley Orgánica de las Municipalidades y la Ley de Coparticipación de la Provincia, todo, tendría que estar unido en un mismo paquete. No sirve de nada reformar la cuestión institucional sin los fondos. No hay Estado sin Tesoro”, afirmó el edil

Paritarias municipales

Respecto a las Paritarias Municipales y el pedido gremial para que éstas entren en vigencia, indicó: “Esa discusión sería parte del debate. Antes cada municipio tenía su propia ordenanza relativa a su personal, después se implementó una ley, uniforme para toda la provincia. Dentro de este marco institucional, se podría hacer que cada municipio tenga su estatuto de empleado municipal. Esto igualmente se podría dar sin la autonomía pero hay una ley provincial, hasta que esta no sea derogada no podrá ser”.

“Ya está en el Congreso y la derogación de la Ley 11.757 fue hecha por una de las cámaras, es decir que tiene media sanción. Después de que se apruebe, esto traerá un replanteo, en cada uno de los 135 distritos, de la ordenanza local y del régimen de personal. Y como no es lo mismo La Matanza que Tordillo, la heterogeneidad de la Provincia implica leyes diferentes para cada situación”, apuntó.

Ley de Coparticipación

Respecto a la Ley de Coparticipación, Pablo Petraglia explicó que “la cuenta por la cual se obtiene la coparticipación tendría que reformarse, porque está compuesta por algún tipo de indicadores que no obedecen a la realidad, o por lo menos tendría que ser un poco más transparente. El CUD (Coeficiente Unico de la Distribución) es la sigla referida al porcentaje que le toca a cada municipio y tiene toda una serie de componentes, que van desde camas en los hospitales municipales hasta cabezas de ganado en los campos del partido. Pero… quién va a contar cuántas camas hay en el conurbano. Entonces pasa que el intendente de ahí declara que son tantas camas y son esas camas. Ese numerito va a la cuenta y es lo que recibe cada uno de los municipios”.

“Al parecer, cuando uno mejor está, menos recibe. Si los indicadores de desarrollo humano son mejor, entonces le bajan el dinero que viene de la Provincia. Cuanto peor está, más dinero recibe. Entonces creo que a uno lo castigan por hacer bien las cosas. Todas esas cuestiones tendrían que estar en manos de los propios municipios y no en las de la Provincia, que decide a quién dar dinero, por ejemplo de lo que se recauda del Impuesto Inmobiliario, que tendría que ser local”, opinó el doctor Petraglia, al término de la entrevista.

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