Para olvidarse de los estudiantes, Piñera se apoyó en los mineros

El presidente viajó a Copiapó para homenajear a “los 33 de Atacama”. Aquel rescate lo convirtió en héroe. Ahora tiene la imagen más baja de su mandato. Casi 900 jóvenes detenidos por las protestas estudiantiles.
Los jóvenes también pidieron la renuncia del ministro del Interior, pero el presidente chileno evitó las críticas y viajó a Copiapó para reunirse con los mineros que rescató hace un año.

En política, un año es una eternidad. Sebastián Piñera puede dar fe de esa máxima. El presidente de Chile viajó ayer a la región de Atacama para conmemorar el primer aniversario del derrumbe en la mina San José, que sepultó bajo tierra a 33 mineros y acabó convirtiendo al jefe de Estado en una especie de héroe nacional. Ahora, 365 días después, lo que se derrumba es la imagen de Piñera, que cayó a un mínimo histórico de 26% y sigue en picada por las masivas protestas de los estudiantes chilenos. Tras la represión policial del jueves, el gobierno confirmó ayer que los carabineros detuvieron a 874 manifestantes y que noventa uniformados resultaron heridos. No fue suficiente para que el mandatario cancelara su viaje al desierto.

Mientras Piñera inauguraba una muestra artística sobre el rescate minero, los estudiantes y profesores secundarios y universitarios que encabezan las manifestaciones presentaban una querella contra el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter. Pidieron su renuncia y ratificaron un paro nacional para el martes. Los jóvenes denunciaron que, durante la noche, los carabineros provocaron destrozos en varias universidades tomadas, lanzaron gases lacrimógenos al interior de los edificios y cortaron el abastecimiento eléctrico.

“Estamos querellándonos contra el ministro Hinzpeter por el proceder represivo y porque se violaron, además de libertades constitucionales como la de reunión y desplazamiento por la vía pública, los derechos humanos”, declaró Camila Vallejo, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile. Vallejo, una joven de 22 años que despierta amores y odios en las redes sociales, se transformó en la inesperada líder de los “cacerolazos”, un método de protesta que no se registraba en Chile desde la última dictadura militar.

Piñera eligió responder a través de Twitter. “Es tiempo de construir y buscar acuerdos. Los invito a dialogar y aportar para una educación de calidad”, escribió en su cuenta, y adjuntó un enlace con la respuesta del gobierno a las demandas estudiantiles. Esa propuesta de 21 puntos no fue bien recibida por los estudiantes y profesores, que reclamaron que se mejoren los aspectos referidos a la “desmunicipalización” de la enseñanza –quitar a los municipios la administración del sistema y devolverla al Estado nacional– y a la prohibición de lucro como objeto de las instituciones privadas.

Ajeno a la convulsión que se vive en Santiago y otras grandes ciudades, Piñera inauguró una muestra sobre los mineros en el Museo Regional de Atacama y participó de una misa conmemorativa. Pero hasta allí llegaron las protestas: unos cuarenta estudiantes lograron romper el estricto círculo de seguridad del presidente e irrumpieron con consignas a favor del “estudiantazo”. Fue uno entre muchos disgustos que Piñera recibió en los últimos días. Según una encuesta del Centro de Estudios Públicos, apenas el 26% de los chilenos aprueba a Piñera.

La propia familia del presidente no lo ayuda demasiado. Su hermano menor, Miguel “El Negro” Piñera, dijo ayer que apoya “en un cien por ciento” las protestas. Como es su costumbre, el cantante y empresario apareció en un programa de la farándula para decir que “ellos luchan por algo justo: educación gratuita para todos; si me llaman a cantar, que cuenten conmigo, feliz voy con ellos”.

En Buenos Aires, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner aprovechó la crisis de Chile para llevar agua a su molino. “Mientras vemos que en otros lados los jóvenes salen a pedir por educación pública y gratuita o a tirar piedra, en la Argentina vuelven a creer en la política y a cantar el Himno”, aludió la mandataria. Flaco favor al hombre que hace un año sonreía de cachete a cachete.

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