Indicaron que “hacer referencia a realidades concretas y distintas no es discriminar ni marginar, sino distinguir con justicia”.
En el escrito, indican que el matrimonio, por su naturaleza, “es la unión de un hombre y una mujer, la unión de dos personas de distintos sexos” y esto “no es una cuestión cultural ni puede ser consensuada entre los hombres”.
Precisaron que “hacer referencia a realidades concretas y distintas no es discriminar ni marginar, sino distinguir con justicia, pues sería injusto querer comparar o equiparar cosas totalmente diferentes”.
Declaración
“Que asimismo – insisten - el hijo adoptivo tiene el derecho a ser acogido en la mejor familia posible, formada por una mujer y un hombre que, como padres contrastables en su ser, sean formadores de personas”.
En otro fragmento del manifiesto, aclaran que “tampoco es solución para los problemas de la niñez, el dar a parejas homosexuales la posibilidad de adoptar, porque ellos no son la mejor opción para los niños abandonados, sobre todo cuando deficiencias de la legislación vigente obstaculizan que miles de matrimonios bien constituidos puedan lograr la adopción deseada, acción que aliviaría en gran medida esta problemática”.
Finalmente, y como parte de las conclusiones arribadas, el Movimiento Familiar Cristiano sostiene: “El matrimonio, unión de hombre y mujer, es el pilar donde se funda la familia, donde los hijos nacen, crecen, se educan y forman para ser mujeres y hombres de bien útiles a la sociedad y donde se acoge como propios a los niños adoptados”.
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