El jefe de la Unión Tranviarios Automotor, Roberto Fernández, afirmó que en el subterráneo no hubo un paro sino "una toma". Denunció que "abajo es tierra de nadie" y pidió que la Justicia "actúe".
El dirigente sindical advirtió que los representantes de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro realizaron "política partidaria" en la medida de fuerza que iniciaron hace una semana y media y no dudó en responsabilizar de la situación a "Metrovías y al gobierno porteño".
"Ellos quieren estatizar el subte, yo lo que quiero es que Metrovías me garantice el trabajo y punto", afirmó Roberto Fernández y
"Denuncio que esto no es un paro: es una toma. Le pido a la Justicia que vaya abajo y vea como están las cosas. Nosotros tuvimos un acuerdo salarial el viernes, hoy un trabajador de Metrovías que conduce gana 13.500 pesos y el más bajo 7.000 pesos. Yo no digo que no haya que ganar más pero levanten el paro y seguimos discutamos", consignó.
Antes de conocerse un acuerdo que permitiera destrabar la puja gremial, el jefe de la UTA consideró que "no se puede tener de rehenes a los usuarios y los trabajadores".

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