"Para la mayoría de la sociedad no cambió nada"

Los fundamentos del legislador que votó a favor de dar derechos a una minoría. Admitió que recibió presiones.
La aprobación de la ley que habilita el matrimonio entre personas del mismo sexo contó con el voto positivo del senador catamarqueño Oscar Castillo. Así, la voluntad de los senadores catamarqueños quedó finalmente dos a uno a favor de la extensión del derecho a casarse para las parejas homosexuales. Sólo Blanca Monllau votó en contra de la iniciativa.

Ya en los primeros minutos del jueves y tras diez horas de debate, Castillo dio a conocer los fundamentos de su voto. Aprovechó para historiar acerca de las distintas formas de familia y matrimonio aceptadas a lo largo de los tiempos y reconoció que, hasta no ponerse a estudiar a fondo el tema, tuvo sus dudas. "Cuando abordé este tema, no pensaba de la misma manera que pienso ahora", dijo. También comentó que durante el debate "este teléfono sonó en varias oportunidades, curas, párrocos, esto, aquello, lo otro", dejando al desnudo las presiones que había recibido. "Más allá de las convicciones y de las creencias que hacen a la cuestión de la religión, cuando uno legisla o gobierna, no debe hacerlo sobre la base de estas creencias y convicciones, porque es imponerle a unos el convencimiento de otros", enfatizó. También advirtió que, por la vía jurídica, el matrimonio gay ya es un hecho. "Hoy las personas del mismo sexo se pueden casar, y lo que estamos decidiendo es cómo lo pueden hacer", distinguió.

Ya en diálogo con El Ancasti, Castillo destacó el nivel de debate que el tema tuvo tanto en el Congreso como a nivel ciudadanía, pero destacó que, con esta nueva ley, "para la mayoría de la sociedad argentina no cambió nada, lo que sí va a cambiar es, para una minoría que no sé cuantificar, que a partir de hoy tiene la posibilidad de armar un plan de vida", destacó.

Castillo dijo ser consciente de que entre sus electores hay gente que no está de acuerdo con el matrimonio gay, pero resaltó que, por un lado, "el tema no había estado en carpeta antes, como para plantearlo en la plataforma electoral" y, en esa disyuntiva entre qué iba a primar en su voto "si la autenticidad o el sujeto que está dispuesto a escuchar las presiones", eligió lo primero.

Perlita

Para el cierre, el senador se reservó una perlita que logró recuperar la atención de sus pares y de quienes seguían el extenso debate por televisión. "Les comentaré una especie de confesión: yo también soy diferente, sufrí alguna discriminación y me quedaron secuelas", dijo y acto seguido, develó el suspenso: "Soy zurdo de nacimiento y en primero superior me hicieron cambiar a la mano derecha, motivo por el cual fui tartamudo durante dos años y escribo muy mal; a pesar de que conozco las reglas ortográficas, sigo escribiendo con horrores ortográficos. Si por ser diferente en algo tan pequeño me sucedieron estas cosas, imagínense cómo sufrirán aquellos que tienen otro tipo de diferencia".

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