Legisladores de Redes esperan que la iniciativa para reducir y trabajar en el reciclado de los desechos eléctricos y electrónicos sea discutida en la Legislatura provincial.
El proyecto no contempla “gastos” ni para la provincia ni para los municipios que adhieran. La decisión política pasará por crear lugares de recepción y acopio de los residuos tecnológicos los que serán retirados por empresas autorizadas para su tratamiento. Los legisladores comentaron que "de prosperar la iniciativa se verá con cual empresa se firma el convenio para el retiro de la basura tecnológica".
Gatti, Manso y Ramidán presentaron la iniciativa en municipios y en organizaciones ambientalistas de la provincia. De hecho, el proyecto fue presentado en la Comarca Andina, Valle Medio, Viedma y algunas localidades del Alto Valle. Tras los encuentros se han “recepcionado aportes muy importantes, incluido uno remitido por Greenpeace”, se informó.
Los legisladores mencionaron que “las utilidades que se obtengan de la venta y procesamiento de los residuos (…) serán destinadas a la compra de computadoras, reproductores de video y televisores para las escuelas de la provincia”.
La propuesta de Redes propone adoptar medidas “conducentes al mejoramiento del comportamiento ambiental de todos los agentes que intervienen en el ciclo de vida de los aparatos eléctricos y electrónicos, en carácter de productores, distribuidores o consumidores, en particular, de aquellos agentes directamente implicados en el tratamiento de los residuos derivados de estos aparatos”. El proyecto se fundamenta en que la generación de desechos tecnológicos es "perjudicial para la salud" ya que contamina y provoca daños al medioambiente.
La norma establece que los fabricantes de elementos tecnológicos se hagan cargo de la basura generada.
El proyecto señala los elementos que están contemplados en esta ley: grandes y pequeños electrodomésticos, equipos de informática y telecomunicaciones, aparatos electrónicos de consumo, aparatos de alumbrado, herramientas eléctricas y electrónicas (con excepción de las herramientas industriales fijas de gran envergadura), juguetes o equipos deportivos y de tiempo libre, aparatos médicos (con excepción de todos los productos implantados e infectados), instrumentos de vigilancia y control y máquinas expendedoras.
Numerosa y peligrosa para la salud
Se calculan unos 120 kilos de desechos en electrodomésticos de uso masivo. Ambientalistas quieren trabajo de empresarios.
Teléfonos celulares, computadoras, notebooks, televisores, cámaras digitales... La tecnología avanza, es más accesible y cada vez hay más en las casas de familia. Muchos de los artefactos, contienen sustancias "químicas tóxicas persistentes en el ambiente y metales pesados", según informes de la ONG ambientalista "Greenpeace", que hizo aportes al proyecto de Redes.
En una casa en la que se cuente con heladera, horno de microondas, televisor y reproductor de DVD, más un par de teléfonos celulares, se calculan 120 kilos de basura electrónica a medida que los artefactos comiencen a perder su vida útil o, simplemente, sean reemplazados por otros de nueva tecnología.
Los elementos que se rompen, en gran medida, son tirados a la basura junto con los desechos orgánicos de cada domicilio,
"Los aparatos electrónicos son una mezcla compleja de cientos de materiales, muchos contienen metales pesados tales como el plomo, mercurio, cadmio y berilio y químicos peligrosos tales como los retardantes de fuego bromados. El plástico PVC es un compuesto también muy utilizado. Un teléfono celular contiene, por ejemplo, entre 500 a 1.000 componentes diferentes", explica Greenpeace. De allí surge la necesidad de planteos de manejo de los residuos, para incrementar el reciclado de los mismos y la reutilización de aquellos que comienzan a quedar obsoletos.
Los fabricantes de productos electrónicos "deben suspender el uso de materiales peligrosos", entienden los ambientalistas de Greenpeace.
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