Los concejales David Silva y Juan Galati Rando criticaron la reforma que hizo el Deliberante para que el Ejecutivo venda terrenos en forma directa. Dijeron que el oficialismo no los llamó a sesionar.
El proyecto fue aprobado el viernes pero desde el partido provincial salieron a cuestionar el desarrollo de la sesión. “Nunca nos avisaron, porque tienen la mayoría y esto no es democrático”, dijo el concejal David Silva, quien integra el bloque junto con Juan Galati Rando.
Según el concejal, el proyecto impulsado por el Ejecutivo generará un “acceso desigual” a las tierras municipales. “No puede pagar casi lo mismo un vecino que pide un lote social y es indigente que una empresa”, explicó Silva.
Hoy los ediles pedirán al presidente del cuerpo deliberativo, Oscar Nahuel, anular la sesión ya que aseguran que la misma se realizó “de un momento para el otro” sin dar un aviso a todos los integrantes del cuerpo, en especial a la oposición.
El proyecto prevé acelerar los tiempos de entrega de lotes para poder escriturar en forma inmediata. De esta manera, sostienen desde el municipio se desalienta el mercadeo de las “tenencias precarias”, que en teoría no se pueden vender.
La nueva ordenanza elimina el concepto de la tenencia precaria, un instrumento utilizado desde hace años para otorgar terrenos sociales y poner plazos de construcción de mejoras. En muchos casos, las tenencias se vendieron y los vecinos nunca pudieron comprar ni escriturar los lotes.
“Yo no estoy en desacuerdo totalmente con la ordenanza pero tenía otra teoría que quería expresarla. Con esto se desdibuja el loteo social. Acá solamente van a tener tierras los que tengan el dinero para comprar el terreno y construir”, dijo Silva.
Es que el proyecto prevé en principio un aumento del valor por metro cuadrado de tierra fiscal, hoy ubicado en 11,5 pesos y no se modifica hace unos 22 años. La reforma prevé 50 pesos por metro cuadrado para loteos sociales (un terreno de 300 metros cuadrados puede valer 15.000 pesos) y 60 pesos para las empresas.
Silva no descarta que el proyecto sea un incentivo a la radicación de empresas, pero no está de acuerdo con que vecinos y empresarios paguen valores similares por metros cuadrado de tierras.
“Si esto beneficia para que se instalen empresas, bienvenido, pero si es para favorecer a ciertos grupos no me parece bien. Tampoco me parece que haya que dejarlo en manos de una sola persona”, dijo el concejal, en referencia a que todas las decisiones pasen por el municipio.
En otro orden, existen cientos de pedidos de terrenos en la Subsecretaría de Tierras y Vivienda, tanto para vecinos con necesidades urgentes como para empresas de servicios petroleros que quieren radicarse en la ciudad.
“No tuvimos ni derecho a opinar”
El MPN comienza a padecer los primeros problemas de funcionamiento al ser una minoría dentro del Concejo Deliberante. El escenario es desfavorable desde lo político. Son 2 contra 7 concejales, y el intendente Javier Bertoldi se jacta de una holgada mayoría.
“Habíamos quedado que nos íbamos a juntar el martes (por hoy) a debatir el tema en la sesión pero no sé por qué no lo quisieron hacer. Vamos todos los días a trabajar y lo que hicieron está mal desde lo político y en lo personal, no tuvimos ni derecho a opinar sobre el tema”, dijo Silva.
El partido provincial pagó caro perder las elecciones en 2011 y hoy el oficialismo no necesita de la oposición para aprobar cualquier proyecto sin discusiones internas.
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