Para Farizano, "se logró que el partido alguna vez discuta algo"

El intendente de la ciudad de Neuquén y candidato de la lista Verde criticó la falta de participación, diversidad y debate que fomenta la conducción partidaria y su rival de la interna, Horacio Quiroga.
Además, insistió en que para vencer al MPN toda la oposición debe unirse en un frente amplio.

Neuquén > Sin ahorrar críticas a su rival en las internas radicales del próximo domingo, el intendente de la ciudad de Neuquén y candidato a gobernador por la lista Verde, Martín Farizano, se mostró optimista en cuanto al resultado y aseguró que se alcanzó un porcentaje importante del objetivo porque consideró que se logró que el partido “alguna vez discuta algo”.

Además, reiteró sus cuestionamientos a la forma en la que se convocó estos comicios ya que repudió el hecho de que no se consultó a los afiliados. También sostuvo que, a diferencia de Horacio Quiroga, su proyecto político tiene un grado mayor de apertura porque incluye la diversidad, la participación y el debate.

¿Cómo se ve para el domingo?

Soy muy optimista en cuanto al resultado. Afirmar que voy a ganar puede parecer soberbio, aunque todos los indicios me llevan a ser optimista: las llamadas telefónicas, las recorridas con los militantes, mi propia experiencia personal en un sinnúmero de reuniones con afiliados de capital e interior. Todo esto me obliga a tener un optimismo importante.

Igual creo que un porcentaje importante del objetivo está logrado, que es que este partido alguna vez discuta algo, pese a que fue por una interna que estaba destinada a no ser, pero que fue.

Acá hubo un autoritarismo de un grupo de dirigentes que quiso imponer una candidatura eludiendo la consulta a los afiliados y aún en las condiciones más adversas, porque construyeron las condiciones más adversas para asegurarse que no se presentara absolutamente nadie, nos presentamos.

¿Qué se le dice al afiliado para diferenciarse de su rival?

La diferencia está en los grados de apertura. El partido tiene que ser abierro, potente, que incluya la diversidad, la participación y el debate, sin sectarismos internos y eso mismo para afuera. Que tenga la potencia para liderar un cambio en la provincia de Neuquén, yo no quiero un partido chico que me haga caso.

¿Qué le contesta a aquellos que hasta han afirmado que lo suyo es una candidatura testimonial?

Esto es absolutamente absurdo. Casualmente uno de los motivos por lo que me presento es porque estoy convencido que la estrategia y la forma de construcción que plantea el Comité provincia, la lista de Quiroga, es una construcción de derrota, insuficiente, sectaria y que está limitada, porque si me peleo con todos los protagonistas de la política neuquina, me va a resultar complicado construir una coalición potente. Yo no me peleo con todos los protagonistas, trato de juntarme.

Me pueden hacer las acusaciones que quieran, pueden decirme que soy de Lilita, de Binner, de Kirchner, de Duhalde, en tren de inventar pueden inventar lo que se les ocurra. Eligen a Kirchner porque es lo más impactante que se les ocurre.

Yo salgo porque quiero construir un radicalismo capaz de convocar a un cambio en la provincia, ellos me parece que están construyendo un radicalismo que va a seguir siendo socio menor del MPN.

¿Está dispuesto a negociar la candidatura a gobernador si logra el triunfo en la interna?

No quiero cerrar ninguna puerta, estoy convencido que en este marco actual, el representante de la UCR es el candidato más potente de esa eventual coalición, por la sencilla razón de que quien puede hace confluir al conjunto de esas fuerzas, es el postulante radical, que soy yo. Otro se perdería en el camino y no es capaz de construir esa coalición amplia en condiciones de ganarle al MPN.

¿Es necesario que la oposición esté toda junta para ganarle al MPN?

Creo que sí no toda, casi toda.

¿Considera que Quiroga no le gana al MPN y que al MPN le conviene que el diputado nacional se quede con la interna?

No queda la menor duda de que es así. Lo dijo el propio gobernador.

A partir de lunes 14 de junio ¿Cómo continúa sus actividades?

Seguiré concentrado en mi condición de intendente y empezaría tranquilamente a armar los equipos de gobierno y las conversaciones con las otras fuerzas. Es un disparate ser un candidato a gobernador un año y medio antes. Estaré con tranquilidad y sin entrar en campaña, continuando la construcción que ya vengo haciendo, consolidar esta posibilidad.

¿Ha tenido contactos con gente del gobierno nacional?

Tengo que ser sincero, algunos amigos que están en la línea del Ejecutivo nacional me han llamado para felicitarme por la candidatura, pero con ningún funcionario nacional he tenido cualquier tipo de contacto por esta decisión que tomé. Esta es una decisión totalmente autónoma, tan autónoma que ni con mi mujer la consulte.

¿Existe la posibilidad de que Farizano sea el año que viene el candidato del gobierno nacional en Neuquén?

Estamos hablando de futurología. No sé. Porque no sé si el candidato de Nación va a ser Jorge Sapag que le acaban de dar Chihuido, que es el que le da besitos a la Presidenta. No se puede hablar en Argentina de lo que va a pasar a fines del año que viene.

¿Conversó sobre su candidatura con Sapag?

No lo hemos hablado seriamente. Lo hemos charlado, pero sólo con comentarios sueltos. Tampoco le pedí permiso para lanzarme, ni le pedí disculpas por mi candidatura. Tengo un gran respeto y aprecio por Jorge, pero no me pongo a discutir la política partidaria con el gobernador, más allá del conocimiento que pueda tener.

Si pierde, ¿irá por la Intendencia?

Es una posibilidad importante.

Si gana, ¿Cómo se tiene que dar el proceso de la elección del candidato a intendente?

En principio por acuerdo y si no tendrá que haber una elección, pero más adelante. Los únicos absurdos a los que se les puede ocurrir hacer una elección en este momento, son los dirigentes de mi partido. Porque era una interna convocada a no ser, quisieron sorprender y sorprendieron a todo el mundo, con el objetivo de encontrar a todo el mundo en otra cuestión y no darle el tiempo a que alguien puede pensar en una postulación. La idea de ellos era otorgarle al candidato, con tanto tiempo de anterioridad, una especie de dedo mágico, transformarlo en una autoridad suprapartidaria, o sea, que se transforma en alguien que tiene más poder que la propia autoridad partidaria. Eso es fuertemente negativo para el partido y para el supuesto beneficiario de esa maniobra.

¿Cómo se convence a un indeciso en estos días?

Hay una historia de la ciudad de Neuquén que cae cuando se logra derrotar al MPN. El sólo hecho de que no hubiera un intendente del MPN, implica que la ciudad tiene un nivel de autonomía distinto, empieza a gobernar para sí, no esperando que es lo que le dice el gobernador que va a hacer, empieza a ponerse de pie, implica un cambio muy importante. Quiero continuar con ese cambio que vivimos nosotros en su momento, con las modificaciones que han producido todos las Intendencias en los últimos dos o tres años, que sin lugar a dudas, le han cambiado la cara a sus ciudades. Las intendencias del MPN son malas en general, nunca falta una excepción, y el gobierno provincial, más allá de la vocación de sus dirigentes, tiene el problema de arrastrar un entramado de relaciones, compromisos, historias, conflictos entre sí y con la sociedad. Esta sociedad requiere de un aire nuevo para recuperar su paz. Es como esos matrimonios que llevan demasiado tiempo juntos y no se soportan; en esos casos, es mejor que se separen.

¿Qué le reclamaron los afiliados en cuanto al partido?

Que lo abra, que permita la discusión, que volvamos a las viejas banderas partidarias, en el sentido de lo que planteaba Alfonsín de que sigan ideas y no hombres, no a los personalismos, no a dedo.

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