El ministro de Salud Pública de la Provincia, Julián Dindart se refirió la alta tasa de siniestralidad vial en la provincia. También se refirió a la inversión en los Caps y brindó una serie de recomendaciones para prevenir los golpes de calor frente a las altas temperaturas. “Si bien hay una epidemia de accidentes también hay una epidemia de irresponsabilidad”, dijo.
“La gente patea las puertas las puertas del Ministerio de salud pidiendo con urgencia la solución de un problema de tránsito, de un hijo alcoholizad y que subió a una moto alcoholizado. Yo compruebo en los viajes desde Saladas a Corrientes la irresponsabilidad de los conductores que en muchos casos conducen en estado de ebriedad, es un germen de una epidemia de irresponsabilidad”, insistió.
Se refirió a inversiones en Caps, adelantó que en toda la provincia se realizan operativos sanitarios y se avanzó en la prevención y contención de enfermedades para evitar que estos lleguen a los hospitales, dijo que aumentaron los números de consultas para controles en general y prevención. “Hay una comunidad en cercanías a Laguna Soto que en conjunto con el gobierno avanzó en un ‘combo’ de inversiones, que implica en la normalización de un pozo de agua, el mejoramiento de energía eléctrica con un transformador nuevo construcción e iluminación de una cancha de volley y futbol”, dijo.
Ante las olas de calor del verano, el Ministerio de Salud Pública (MSP) comunicó una serie de recomendaciones para evitar afecciones de salud causadas por las altas temperaturas.
“El problema es acumulativo porque uno no descansa bien, no se hidrata bien porque a veces creemos que una gaseosa o jugo hidrata, también las actividades físicas en horas de la siesta desidrata y no está recomendado porque es alto el riesgo de sentir golpes de calor”, recomendó el ministro.
Las personas más vulnerables para sufrir afecciones por el calor son los niños -sobre todo menores de 6 años, adultos mayores de 65 años, personas con enfermedades crónicas como Hipertensión Arterial, Diabetes, Obesidad, cardiópatas y consumidores de alcohol, personas con discapacidades, quienes realizan trabajo de esfuerzo físico intenso al aire libre y personas que practican deportes al aire libre.
Beber líquidos siempre que se sienta sed y consumir más líquidos de lo habitual aunque no tenga sed. Ofrecer a los niños más líquidos de lo habitual y a los bebés lactancia a demanda. No abusar de las bebidas alcohólicas: “Mucha gente intenta refrescarse consumiendo cerveza, en realidad esta bebida estimula a que se orine y realiza una carga importante de calorías por el alcohol”.
“Hay que hidratarse constantemente con agua, y consumir alimentos ricos en potasio y abundante frutas pero mucha agua sobre todo”, insistió.

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